martes, 20 de noviembre de 2018

¿CÓMO?


¿Cómo he de protegerte caro mío?
Tú tan solo ante tan duras pruebas;
enfrentado al dolor que tú engendraste,
asfixiado en el centro de tu pecho.
Librando, débil y menguado, el cruel acento
de alarido mendaz, de un abuso de género.
¿Dime de dónde traeré a los héroes
que libren la batalla de tu duelo?
¿Con que capa harán sus uniformes
los valientes que luchen con denuedo?
¿De qué color será la sangre de heridos
o caídos en combate, si el rojo es todo mío
por la furia, la pena y la impotencia
de no estar donde debo en este instante?

©Leibi Ng

domingo, 11 de noviembre de 2018

MI HAIKU ES UN JUEGO

El haiku me divierte


Mi haiku es un juego
(naturaleza, educación y vida)
(Fragmento) . Gladys Almonte


Introducción

Como el haiku es una composición poética poco cultivada en nuestro país, nos permitimos hacer algunas especificaciones con la intención de orientar al lector interesado en conocer sus características.

Este género tiene su origen en la literatura japonesa. Está compuesto de diecisiete sílabas distribuidas en tres versos (5-7-5). Tiene como tema la naturaleza, las estaciones del año, o cualquier inquietud o sentimiento que motive al poeta en el momento de escribir. Según Matsuo Bashoo, un gran maestro japonés, creador de ese tipo de composición, el  haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento. No toma en cuenta la rima, no precisa de adornos literarios, y suele tener alguna chispa de humor o de ironía.

A pesar de que algunas personas, entre ellos el escritor Mario Benedetti, utilizan el plural haiku(s), esto es poco común, ya que se sostiene que en el idioma original no se pluraliza. Nosotros tampoco lo usaremos.

Licencias métricas

Como la medida del verso tiene mucha importancia en el haiku, haremos referencia a las licencias métricas, que son ciertas libertades concedidas al poeta para facilitarle la realización de los versos de acuerdo a la medida que se proponga. Estas son la sinalefa, la sinéresis y la diéresis.

Sinalefa: se da cuando en un verso se une la última vocal de una palabra, con la inicial de la siguiente, para contarlas como una. Ej.

Que sube de mi boca encendida
Que-su-be-de-mi-bo-caen-cen-di-da (10)

En las dos vocales en negrita, se aplicó la sinalefa, contándose las dos vocales paralelas como una sola. (En vez de 11 sílabas, contamos 10).

Sinéresis: en ésta se unen dos vocales fuertes, de una misma palabra, como si formaran un diptongo. Ej.

Por mi cerebro se pasea
Por-mi-ce-re-bro-se-pa-sea (8)

 Si al autor le interesa, puede contar pasea como una palabra de dos sílabas, en vez de las tres que tiene, pues está en libertad de tratar sea como si tuviera un diptongo. (En vez de 9 sílabas, contamos 8).

Diéresis: es diferente a las dos licencias anteriores, consiste en tratar un diptongo como si fuera un hiato, contando cada vocal por separado. Ej.

Saquito siempre fresco que perfuma
Sa-qui-to-si-em-pre-fres-co-que-per-fu-ma (12)

Si al autor le interesa, puede formar una sinéresis en la palabra siempre, y en vez de dos sílabas, podría contar tres. (En lugar de 11 sílabas, se cuentan 12)

Acento final

El acento final del verso es otro elemento importante en este tipo de medida. Cuando el verso termina en una palabra grave, se queda igual el número de sílabas que se ha contado, pero si la palabra es aguda, se cuenta una sílaba más, y si es esdrújula, una sílaba menos:

Adoptan al soñar las nobles actitudes  grave: (=)

Soy la pipa de su autor  aguda: (+1)

En el hueco de su mano recoge esa lágrima pálida  esdrújula: (-1)

Al observar los  haiku que presentamos, se podrá ver que aplicamos
rigurosamente la sinalefa y el acento final, sin embargo, no hacemos uso de la
sinéresis y la diéresis.


(1)
Teje la lluvia
cortinas plateadas
sueños con agua

(2)

La primavera
adorno de la tierra
gesto divino.

(3)

El ave canta
despierta la mañana
un bello día.

(4)

Pinos celestes
entonan melodías
toda la tarde.

(5)

Noches oscuras
sólo siembran tragedias
en nuestra tierra.

(6)

En luna llena
noche clara y serena
pocas estrellas.

(7)

El despertar
al canto de las aves
es fascinante.

(8)

Un sol rebelde
con baño en la playa
te da placer.

(9)

Dulce niñita
verde naturaleza
en mi memoria.

(10)

A hombre agresivo
la pasión le oscurece
toda  razón.

(11)

Cañaveral
desprende olor a  ron,
caña cortada.

12

La vieja hamaca
colgada en este bosque
tienta mis sueños.

(13)

Las vacas pastan
durante todo el día,
rumian la noche.

(14)

Oh Tierra seca
tu olor es fascinante
tierra mojada.

(15)

Naturaleza,
como sana vida, eres
tú la esperanza.

(16)

La caminata
debajo de la lluvia
me sienta bien.

(17)

Calma mis nervios
caminar y caminar
bajo los árboles.

(18)

Busco armonía
en estos versos mustios
fuera de tiempo.

(19)

Piso  la tierra
camino por las nubes
vivo en el aire.

(20)

Pienso en el día
duermo toda la noche
siento en la tarde.

(21)
Haciendo haiku
pienso, trabajo y gozo
cada momento.

(22)
Muy  tempranito
me sorprendo corriendo;
voy hacia mi haiku.

(23)
Me regocijo
en monótonas tardes
leyendo haikus.

(24)
Yo no soy vaga
pero por la mañana
escribo haiku.

(25)
Ahora  es tarde
pero es que yo no puedo
dejar mi haiku.

(26)
Tierna paloma
la que arrulla mi sueño
con su cucú.

(27)
La primavera
viste de lindas flores
toda la tierra.

(28)
La golondrina
contempla la mañana
siempre volando.

(29)
Cristalina es
el agua del arroyo
en el verano.

(30)
El ruiseñor
despierta mi mañana
con dulce canto.

GLADYS ALMONTE

Nació en Arenoso de Cevicos, Provincia Sánchez Ramírez. Licenciada en Educación, mención letras. Maestra, bibliotecaria y gestora cultural. Es fundadora del Centro Dominicano para la Promoción del Libro y la Lectura (1999) y miembro fundadora del grupo Circulo Literario Mujeres de Roca y Tinta (2017).

Parte de su narrativa han sido publicada en las obras Santo Domingo no problem (2011), El fondo del iceberg (2012), Sospecha colectiva (2014) y Se nos fue poniendo viernes la tarde (2017), del Taller Literario Narradores de Santo Domingo, del cual es miembro.

Es Compiladora, junto a Rafael Emilio Bello, del Glosario de educación superior, ciencia y tecnología, (2002), compiladora de la Antología para promover la lectura y fomentar el placer de leer, (2006).


Ha publicado Miradas (haiku), (2013) y Cáncamos para mi voz (poesía), 2018. 

sábado, 29 de septiembre de 2018

Oscilaciones de Bernardo Silfa Bor: Un estudio sobre la poética cosmogónica, Su estética y la polifonía que circundan los mundos del hablante lírico.


Oscilaciones es un libro de una belleza nocturna, en el que la voz poética rinde homenaje al cosmos en un diálogo en el que se conjugan una polifonía de voces bien orquestados de poemas a través de los cuales nos lleva a encontrar un sin fin de temas, de juegos de palabras, metafóricos y estéticos, de alusiones intertextuales con la literatura.
Bernardo Silfa Bor, es un poeta de nacionalidad dominicana. Nació en Azua de Compostela. Pertenece al Taller Literario Juan Sánchez Lamouth en Santo domingo; a la Sociedad Cultural y Literaria Athene de Azua. En España es miembro de ACUDEBI, miembro invitado de la Asociación de poetas y escritores del Casino de Murcia y miembro presidente de la Asociación Cultural para el desarrollo de los dominicanos en Murcia (ACUDEM). Además, pertenece al Movimiento Internacional de la Metapoesía. Ha ganado los siguientes premios: 1989 mención de honor concurso provincial de poesía CIELA; 1990 Primer Premio Cuento Athene y dos menciones honorificas en poesía.; 1991 – 1992 – 1993 Segundo Premio de Poesía Athene; 1993 Primer Premio de Poesía Atnene; 1995 Premio Nacional de Poesía Athene; 2004 Premio Internacional de Poesía de Casa de Teatro accésit por el poemario “Máscara de la Imago”.
Reconocido por su labor educativa y sociocultural por: Fundación Pro-juventud Padre Eduardo Mac Carty de Azua 1985; El Club Juan Pablo Duarte 1991; Comité Fiestas Patrióticas 19 de Marzo de Azua 1991; Compañía Anónima Tabacalera. Como Poeta Local 1992; Colegio Calasanz como Profesor del Año 1997; El Ministerio de Educación y su Distrito Escolar 0015 en 2003; La Editorial Norma y su Departamento de Literatura 2003; La Sociedad Cultural y Literaria Athene de Azua 2004; Los Premios Compostela de Azua 2004.
Antologado por Tomás Alberto Oviedo y Canó en su Antología de Poetas de Azua; por la Secretaria de Estado de Educación en la Antología Cuentos Premiados del Sur; por Cándido Gerón en su Diccionario de Autores Dominicanos; por la Asociación de Poetas y Escritores de Casino de Murcia en la antología Nosotros; por la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo en su Coloquios 2004, EDICIONES FERILIBOR – Nm. 70 del 2005; por Juan B. Nina en su Antología Poética del Sur; por Adrian Javier en su Directorio Electrónico de Escritores Dominicanos; por el Grupo Poeta de la Era de Santo Domingo en su antología Poeta de la Era 2010; por la Secretaría de Cultura de la Rep. Dom. en la antología A Viva Vosch, EDICIONES DE CULTURA, 2011
Bernardo Silfa Bor ha participado en diversos cónclaves, congresos, tertulias y recitales en Rep. Dom., así como en Cuba, Puerto Rico, Estados Unidos y España, donde reside desde finales del 2004. En el 2010 junto al poeta Daniel Tejada organizó en Madrid el V Congreso Global de Metapoesía 2010 dedicado a Guillermo Carnero, quien fue Conferencista de Honor. Sus libros publicados son “Hacia la otra senda de la luz,” “Máscara de la Imago” y el poemario titulado “Oscilaciones” del cual hablaremos más adelante.
Beatriz Giovanna Ramírez, crítica dominicana, considera a Bernardo Silfa Bor como un metapoeta comprometido y riguroso con la estética, la transformación consciente del poema y la multiplicidad de las voces inefables que inventan su propia transmisibilidad.
Por su parte Jennet Tineo, en su artículo Oscilaciones, de Bernardo Silfa Bor, refiere lo siguiente:

“Oscilaciones, poesía de Bernardo Silfa Bor, es esa perfecta gota de pensamiento luminoso que se filtra en el no ser eterno que fluctúa. Bernardo atraviesa con sus versos geométricos la aparente calma de la nada y nos señala el ojo multiplicado y transparente, despliega su párpado de tierra para darnos respuestas muy personales que cada lector encontrará desde esta ventana de papel.”
Refiere Tineo, que el tiempo en Silfa pierde importancia mundanal y se desliza infinitamente hasta el vacío, permitiendo en su movimiento la aparición sublime de un espacio distinto, la voz poética irradia esa presencia que se esconde sin querer en la materia oscura del cosmos hasta alcanzar la figura flexible del cuerpo. Los laberintos de la carne, una prisión de huesos que el hablante lírico, el personaje de estos versos conoce bien.
Señala además que el poemario va describiendo ciclos sólidos e invisibles del alma y su tránsito se encuentra dividido en tres partes, la primera titulada Oscilaciones de Origen, la segunda Oscilaciones Rituales y la tercera Oscilación del final.
La poética de Silfa se inscribe por decirlo así en el ámbito de la poesía pura que se manifiesta como un torrente de voces, unas veces angustiadas y otras en absoluto reposo. Colmada de ideas sensoriales y pensamientos de una conciencia cercana a lo espiritual, a lo místico.
De mi parte considero, que “Oscilaciones” de Bernardo Silfa Bor, es un espacio al que se accede reptando en los linderos de las más amplias relaciones cosmogónicas y un amplio registro de voces que dialogan polifónicamente entre si, tratando de develar los diversos mundos que preocupan al hablante lírico. Estos, se constituyen en motivos recurrentes en la obra del autor.
En “Oscilaciones,” el hablante se distancia cada vez más de las apuestas estéticas que corresponden a la contemporaneidad. Su poética le rinde un soberbio homenaje a la poesía dominicana del siglo XXI. En su poética se conjuga la singularidad del hablante lírico y la universalidad de los seres humanos por lo cual cala profundamente en sus receptores.
El objetivo de este trabajo es develar los símbolos de los cuales se vale el autor para expresar su relación con el cosmos. Como lo logra y de que elementos estéticos se vale para establecer un diálogo y acercarse a esos mundos que plantea en su obra. Por otro lado, las figuras retóricas de las cuales se vale para construir su poética y por último mostrar la riqueza expresiva que se consigue con estas correlaciones temporales y atemporales que componen “Oscilaciones”
Mediante la poética de lo imaginario estudiaremos los aspectos formales en el poemario titulado Oscilaciones de Bernardo Silfa, así como los espacios e imaginarios que lo conforman.
En el poema que da inicio titulado “Oscilaciones del sueño”. Es uno con atisbos existenciales, en el cual el hablante dialoga sobre sus circunstancias inmediatas es un estar en él y los valores sensoriales parnasianistas ; el tiempo el hoy y después del tiempo la muerte:
Hoy que despierto en el abismo frío
de un instante apagado
Hoy que despierto tras el ritmo húmedo
[… ]me siento lejos de todo lo sólido .
hoy he despertado en su trayecto después del tiempo[…]
(9)
En la segunda parte de este poema el hablante continúa en primera persona donde se mira en su interior haciéndonos partícipes de su sentir desde más allá de la muerte:
Soy todo olvido
trasfusión de poros hechos de ausencia
otro estado de la carne
negado a tu espacio apocalíptico
otro estado de hueso
moldeando rutas hacia sí mismo . (9)

Por otro lado en lo que respecta al tiempo , la voz del hablante se manifiesta en la contorsión anónima de los cuerpos ; este yo poético persigue y custodia las huellas de aquello ya ido para no volver .

[…]y el tiempo en la memoria reinvento
este es el último aliento
olvida la noche oráculo beso
búscate tras el humus del agua
donde el tedio me dibuja la caricia[…]
búscate en las pupilas del musgo
que cubren el taurino silencio
[…] con la llama encendida de esperanza
donde se duerme la hora geográfica del rito.
38-39

Por otro lado la poética de Silfa, la sintaxis imaginaria del texto está profundamente ligada a la concepción cosmogónica del poeta. Esto lo podemos apreciar mediante el esquema verbal que utiliza en la construcción de sus versos,

[…]por donde viajan mis estados amorfos
esas metamorfosis del cosmos. (10)

Para el hablante lírico, el ritmo es imprescindible, no sólo en el poema, también en la vida contribuye hasta alcanzar la armonía:

[…]dónde hemos olvidado mi cuerpo
soy ahora un tal vez acelerado
aislado por el mito de la carne
un quizás desconocido en tu agenda sin sustancia
simulado en la hechura de tus dudas
despierto hirviente en otro estado
en otro rito.(11)

El poeta no busca la originalidad en estos versos, tan sólo pretende la armonía órfica y lo logra al imprimirle musicalidad a sus composiciones como expresión máxima del ritmo:

[…]duermo ahora polvo líquido procesado destiempo
porque soy poliforme
cornisa circular de las hojas
osciloscopio y avatares de carne
espejo viscoso
amorfia horizontal del hongo
que alimenta mis sueños […]. (13)

María Zambrano refiere que la palabra es el gran artífice del poema. Afirma, que la palabra tan dada a perderse, tan perdida en su renacer constante, en su descendimiento y resurrección inmediata, es visible y respirable. Por ello el poeta se vale de un lenguaje imaginario mediante el que aproxima a los signos presentes, los mensajes con los ausentes que están en sus pensamientos y cuando se transforma en contenido del poema se corresponden para el lector con los trascendentes:

[…] olvido semicurvo de mi sueño consumido
he bebido la crisálida líquida
la baba aural del oxigeno
ojo abierto a la noche resbalada del sueño
oscilo vuelta inversa al oráculo
y me viene la risa
y convivo semicírculo al péndulo
quien ha partido el grito vigilante [ …](14)

A lo largo del poemario Silfa hace uso de la enumeración de los contrastes, anáforas, metáforas y juegos de palabras entre otras figuras retóricas como veremos más adelante.
Silfa emplea la enumeración a lo largo de poemario en varios de los poemas. Se convierte en una parte del todo, en una metonimia del ser que lo conforma. Es parte del cosmos mismo. he aquí un ejemplo en el poema “Pirámides de sueño”:

Soy cosmos multiforme
ojo en el vidrio
rombo en la carne arrítmica
día nocturno
bestia herbácea
que respira la piedra…(17)

En la poética de Silfa se aprecia el uso del concepto de intertextualidad, el cual deriva de la teoría bajtiniana sobre la polifonía y el dialogismo textual, que a la vez, podemos apreciar desde el comienzo hasta el final en este poemario. Existe un interés en el hablante lírico de estos versos, un hacernos participe de su experiencia en estas oscilaciones que intuyo como convivencias de la voz poética que dialoga consigo mismo, con su propio Ser:

[…]asombro espejo el ojo
me veo vegetal cóncavo
Caín fabricado obeliscos al azufre.
En el silencio
tránsito a la espuma corporal del soplo[… ]
(15)

En otro poema alude a René del Risco un poeta dominicano fallecido hace varias décadas:
[…] y fue el río tránsito en el ojo
ahora René todo recuerdan convexa la mano
cubriéndonos serpentino en el silencio […]
39
más adelante en ese mismo poema hace mención de uno de los títulos del poeta desaparecido René del Risco Bermúdez.

Este será el último viento
El frío de René del Risco ( 38)

El texto poético está impregnado de voces o palabras ajenas, que se deslizan en el discurso poético. Como conjunto de voces que dialogan al unísono, sin que ninguna de ellas, sobresalga o presente mayor jerarquía sobre la otra.
En su interesante estudio “Problemas de la poética de Dostoievski”, Bajtín refiere, que los textos y aquí incluyo el texto poético de Bernardo Silfa pues en cierta medida recoge lo dialógico. El crítico ruso, refiere, que los textos tantos narrativos como poéticos están impregnados de diversas voces , convirtiéndose el texto en un fenómeno plurilinguístico. Lo cual podemos apreciar en los poemas de Silfa constituyéndose así en unidades estilísticas heterogéneas, situadas en diferentes planos lingüísticos.
Los poemas que conforman este texto, están cargados de símbolos tales como ; el río, el mar, el silencio, el espejo, el tiempo, el pasado, el olvido, el sueño, el erotismo, la metamorfosis, la carne, lo liquido entre otros. Son todos ellos símbolos del cosmos que ofrecen formas de vida más profundas y conscientes.
El fuego lo es de la renovación y purificación:

[…]cosmos interinos
perdidos en la arritmia de la noche
donde las elipsis inicial del azufre
le traza la ruta al fuego[…](14)

En el poema titulado “Génesis del río”, el poeta descubre lo efímero ahogado en el olvido hueco de sus ojos:

[…] es ánfora este dormir aliento
es dualidad atrapada
[ … ]este sueño verde de fuego.(15)

Y por otro lado, el fuego de la pasión tras las búsquedas rituales de su encuentro con su otredad.

[…]en el haz oblicuo del inicio
donde escala el azufre
su llegada sudorosa de llamas
destiladas por los poros de esta cuerda
[…]la carne fuego
la hoja oxígeno.[…](25)

En el poema “Petición del grito”, se puede apreciar la noche de conocimiento y el logro de la perfección:

Orbita noche oblicua la llama
crecido lunar líquido en el equis sulfúrico del hueso
abierto al cosmos biédrico
en la especie perfume del límite primero[…](40)

La noche adquiere connotaciones positivas.

[…]divino néctar del vino lúdico
luna
lienzo triédico que envuelve mi existencia[... ] (41)

El sueño proporciona al poeta una vuelta a la vida, es un regreso desde otra forma de vida anterior a la iniciación, es el retorno purificado del que se ha encontrado con la armonía .

[…] como ciudadano nocturno del silencio
despierto siendo mutismo
despierto camino en la sílaba plural del hombre
… que aclara el ojo oscuro del fuego […]

El sueño es una manera de elevación para conseguir la unión. Simboliza el deseo de superación como forma de la espiritualidad del poeta.

María Zambrana es de opinión que el hombre y su separada criatura se rinde en el sueño, aliento de la vida en la sola noche. Esa noche en que la memoria desatada por la imaginación cuenta y recuenta su invento:

[…]la noche entrega lúdico su reverso
petición suspensiva
abrirá la lluvia los húmedos besos…
[…]ritual que invento. (41)

En el nudo trágico de la existencia la voz poética, enlaza, el hilo débil de la vida con la muerte mostrando claras connotaciones existencialistas.

[…]Déjame reinventar la génesis del soplo
en los alfabetos cíclicos del polvo
laterales al fuego que habito.
[…]déjame como cicatriz todas las eras
y fíngeme edad y luz en la raza como fusión del giro
dejándome orbitar este agujero umbilical camino al día[…](43)

En el poema titulado “En rostros de horizontes” la voz lírica se transforma deshaciéndose de su anatomía y construyéndose en otro translucido con la piel hilvanada de silencios cósmicos:

[…]donde el viento acumula existencias sin rostros
voy y vengo enlazado con la muerte
para hacerme la vida
dicotomía incolora que se inicia
en la nada cóncava de esta prisión sin barrotes.
que me sigue y se abandona a su inercia.(28)
El símbolo de la noche en su poesía adquiere entidad propia. Su tratamiento es muy distinto, trasciende la realidad. Es un símbolo que se relaciona con lo íntimo, lo oculto y en otro orden de cosas, con el microcosmos.
En la poesía de Silfa la noche constituye un tiempo sagrado, la oscuridad, el misterio. En el poema titulado “Otoño de silencio” el poeta calla y nos cuenta desde sus mundos internos:

[…] la noche habla de su dolor
en medio del estío abismal
que circula el cansancio de mi cuerpo
[…] luz dimensional hecha de otoño para sujetarme los ojos
agua aural tocando lo cíclico que duermo[…](35)
La noche tambien es símbolo de un viaje, en los poemas. La travesía transcurre durante la noche. En este tipo de viajes Carl Gustav Jung lo presenta como una inmersión al inconsciente. Para Jung los viajes nocturnos son el descenso a los infiernos al modo de lo expuesto por Homero , Virgilio y Dante. Tambien hay en ellos fascinación por la muerte. Entendida como lo misterioso.

[…]por qué me llamas vidrio talismán
si tengo la oscilación lúdica en la carne de la noche
[…]por qué si las sombra tul despeja el ojo
dejándonos el éxodo de la pesadilla desnuda en el intento
acalla mi dormir despierto
mi silencio hablado a la noche[…](37)

Silfa sabe que la idea que regenta en su poética es el Cosmos, el vacío de la idea de la nada. De ese vacío sideral de ese silencio armónico surgen todas las cosas. Es de la nada de donde todo surge y le proporciona armonía al poeta. La idea de la nada se asemeja a la de la noche. La noche es útero de creación de cual todo ha surgido y ha llegado a ser.

Con el tema sobre el sueño Silfa establece el contacto con un puente entre dos mundos; el visible y el oculto. Tema que muy bien explica Octavio Paz en su ensayo “Los hijos del limo” en este texto, Paz refiere. que el concepto romántico del sueño sirve para establecer contacto con un mundo de otra manera inalcanzable y que los románticos hacen del sueño una segunda vida y muerte y aún más un puente para llegar a la verdadera vida.

En “Pirámides de sueños” el hablante lírico se define como el cosmos multiforme :

[…]soy esperma ausente de sus lenguas
perífrasis cerrada
en la dermis de la nada
quien susurra mi nombre al tiempo
quién dio luz al abismo
donde orbita el deseo la ida
pirámides de sueños[…] (17)

El poeta alude al cosmos en el siguiente poema:

[…]veo mis cuerpos sumergidos
oscilantes en la baba linfática de tu pecho
despierto sueño
siento el hueco de los ojos
con el vidrio ambivalente del cosmos desleído.
(18)

En el poema “Luz oscilante” la voz manifiesta que se encuentra en un limbo, un vacío, una nada:

[…]tras las hojas azules de mi limbo
cabalgando pesadillas en lo líquido de lo absurdo
[…]bebo las cenizas de mi ocaso…
[….]donde encuentro lo inverso del tiempo
retorno infinito hacia el vacío
tu cuerpo[…](19)

La imagen del espejo es portador del mundo oculto del poeta. Dentro del modernismo simbolista, la imagen del espejo adquiere un valor extraordinario. Su condición refractaria sirve para evocar el tiempo pasado:

He dejado tu cuerpo en el espejo
y el mío en el círculo azul de la noche
tus senos
despierto líquido anestésico en fuego.
[…]porque eres ese borde interino
ese cubículo geométrico de azúcar….
[…] eres el espejo del péndulo que duermo despierto
equis complemento de los barrios donde florece la carne
encontrándonos recuerdos(20-21)

Indudablemente la importancia del espejo se debe a su función de reflejo. Lo importante es aquello que el poeta ve o desea encontrar en él. El poeta rebusca en el espejo, existe en él el anhelo de encontrar la verdad divina, la búsqueda de su propia identidad.
Por otro lado en lo que respecta al tiempo,la voz poética se manifiesta en la contorsión anónima de los cuerpos ; este yo poético persigue y custodia las huellas de aquello ya ido para no volver .

[…]y el tiempo en la memoria reinvento
este es el último aliento
olvida la noche oráculo beso
búscate tras el humus del agua
donde el tedio me dibuja la caricia[…]
búscate en las pupilas del musgo
que cubren el taurino silencio
[…] con la llama encendida de esperanza
donde se duerme la hora geográfica del rito.
38-39

El erotismo es otro de los temas recurrentes en el poemario “Oscilaciones”, el erotismo de un Tú mayúsculo y anónimo pero también de una naturaleza descrita con términos genitales que son particularmente la mejor parte en lo que respecta al tema. Con una cadencia y un ritmo exquisito en el poema “Búsquedas,” rituales de encuentro, la voz lírica refiere:

Telúrico ritual de imagen curva
En el haz oblicuo del inicio
Donde escala el azufre
Su llegada sudorosa de llamas
Destiladas por los poros de esta cuerda
[…].entro al rito de tu cuerpo
con el intento de ir al rito infinito
[…]la carne fuego
la hoja oxigeno[ ….]
[…] carne oruga en la rutina telúrica de mis ansias
rito el cadencial suspiro de la boca
…..donde bajo diploide
fuego tierra[…].(25)

La sensualidad y lo místico se conjugan en estos versos:

[…].embriaguez nocturna deformada
busco la lengua del mito
en la hoja seca de tu pubis
ser sin número
cual distancia acerca el gemido de las dudas
al sexo místico(28)

Como hemos podido notar a través del estudio de los versos en el poemario “Oscilaciones” de Bernardo Silfa. En este, la voz poética nos muestra una estética refinada, donde encontramos una variedad de temas interesantes relacionados de una manera u otra. Todos ellos entre si conforman una unidad predestinada como lo que nos presenta el autor desde el título del poemario. Oscilación, vibración o movimientos. Para ello se vale, de juegos metafóricos y otras estéticas, de alusiones y diálogos con la literatura, epígrafes e intertextualidad con la obra de otros poetas. Así como de una variedad de voces que dialogan entre si y el uso polifónico del lenguaje.
Como hemos podido apreciar los poemas de este libro, son de una inconmensurable belleza nocturna, donde prevalecen temas como el erotismo, la noche, el tiempo, lo existencial, el espejo, los sueños, el cosmos entre otros temas. Todos ellos conversan entre si exquisitamente construidos por un Yo poético que parece distanciarse en medio de la oscuridad, como se pudiera observar en el poema “Otoño de silencio” antes mencionado en la página 35.

©Doris Melo Mendoza
Dramaturga, poeta, profesora de literatura

viernes, 28 de septiembre de 2018

El ave rasga la memoria, poemario de Valentín Amaro en los ojos de la crítico Doris Melo



Por Doris Melo

El ave rasga la memoria es el poemario de Valentín Amaro, poeta dominicano que se inserta en la contemporaneidad. Es sin duda uno de los más destacados exponentes de la expresión poética posmodernista dominicana y del Caribe.

Valentín Amaro, es observador atento de una realidad opresiva y decadente de la sociedad en la que vivimos. La polifonía de voces que aquí transita lo demuestra, como veremos más adelante.

El conjunto de poemas que componen este libro, no es más que una emigración y peregrinación constante. Errabundez del hablante lírico, comunicación y dialógo con el otro; con Dios, con los que han muerto, y por supuesto con el mundo actual, en el que la conciencia poética vive y gime, desde lo más profundo del alma. Un lenguaje apasionado que estalla, agiganta y extiende múltiples visiones en un tono melancólico, sosegado y cansado.



Amaro, es el poeta apasionado vehemente, en ocasiones mesurado, que en silencio deshace y fragmenta esa conciencia inquieta donde yacen sus mundos internos, que cuestiona en un diálogo con su otredad, consigo mismo y con el universo. Esa conciencia que se expresa sabiamente arrastrando las palabras las que multiplica en crepitantes imágenes recurrentes con un propósito definido, llegar al otro lado y aunarse con el ser .

En definitiva, Amaro es un poeta perspicaz, es un espejo que transita por el camino, reflejando la magestuosidad y la belleza del espíritu. Pero también, en sus poemas se aprecia un río gris de aflicción, similar al río Estigia de Caronte. En su poética emplea una basta gama de emociones humanas con las que logra en complicidad con el lector, transitar en su propio devenir provocando una catarsis.

Como podemos apreciar desde el primer alarido del hablante lírico de sus versos, en el primer poema donde se aprecian elementos que serán la clave del poemario. Es decir, la recurrencia de la eterna soledad del Ser:

“ Desde la fría estación del barro

el ave rasga su memoria

te grita en lo oscuro de su eternal soledad

un azar de lluvias terminó su vuelo,

el deambular,

su acoso.



Cuando los versos se desplazan en el tiempo, como un cuadro que se contiene en el espacio, podría suceder que el desplazamiento de los versos, veloz y lento, tenga un determinado alcance significante. Tal y como sucede aquí, hasta el punto que podemos exagerar diciendo que lo que el poeta expresa se comunica mejor por la morosa sucesividad de sus versos, que valen como representación poética en su lentitud. Como podemos apreciar en el poema Volviendo al espejo:


“Es abril,

otra vez la tarde se desviste

como ciertos muertos

que se pierden en la memoria,

o el vacío de los rostros que miras a diario”.

Guillermo Sucre señala refiriéndose al silencio, afirma que poetizar desde la conciencia que se tiene del silencio, es ya hablar de otra manera. Llegar hasta los límites del lenguaje sobreviviendo a sus orillas para recobrar su intensidad. Así, como lenguaje, el silencio es ambigüedad pura, sugerencia y sentidos; como espacio extra-verbal es lo inexpresable, lo inefable, el vacío blanco.

Veamos entonces como Valentín Amaro lo expresa en el poema X en el que su hablante lírico nos habla de ese regresar a la casa, a ese desorden del afuera:

De regreso a casa,

el desorden,

y te piensas el hombre , la mujer,

los que huyen

mientras se desgrana su transitar

entre los dedos.


En el poema XXVI, se percibe esa voz, que dialoga con el universo, a la que el hablante le llama la otredad, Señor, con el cual parece conversar. Es la voz de la que escribe Maurice Blanchot cuando refiere ,como aquella voz que habla sin palabras, silenciosamente y por el silencio del grito, tiende a ser, aún cuando fuese la más interior, tan sólo la voz de nadie . Diría Blanchot ¿quién será esa voz que se expresa cuando habla esta voz? ¿Será entonces aquello que se ubica en ninguna parte?, sino aquella que se manifiesta en un espacio de redoblamiento, de eco y resonancia donde no es alguien, el habla sin palabra. Veamos como lo expresa Valentín Amaro en este poema:



Señor,

entonces vuelves en sí

y teme al que se va formándose,

que como una inmensa boca se abre a la tierra,

sórdido, espectral.



En verdad,

no conoce las voces

que les llaman en el sueño

ni los espasmos,

ni temblores que le gritan a su ausencia.



¡Ah!, volver a la inmensa casa vacía

cuando de rebeldía se puebla,

y se cierra su voz

ante estos silencios.

La esencia del hombre consiste en apalabrarse con la realidad de la vida buscando su ser y sus sentidos. El hombre yace en el lenguaje, es Palabra, pero para que esta no sea inútil es preciso presentir que somos, por ventura más que eso. Lo inefable, lo maravilloso. Como lo ha expresado George Steiner, “está más allá de la palabra”.

Notemos como el poeta Valentín Amaro nos habla de esta realidad en el que el hablante busca su ser. Este poema aparece en una segunda parte del poemario que lleva por título Tocando madera :

Extravío,

distancia, oscuridad,

sombras que pesan,

vidas que se disuelven

bajo los corredores de la nada.

¿Qué de estas puertas

que no conducen a ninguna parte?

luego me disgrego en tus pasadores de olvido,

y voy tocando madera

en mi condición de ángel desterrado,

mientras las babosas de mil años

se arrastran en lenta danza

al compás del silencio.



Todo el poemario está impregnado de lluvia y de humedad . Un proceso lento y sutil que va develando el sentir de la voz poética que discurre y fluye hilando emociones dispersas en el tiempo. De igual manera que el proceso de formación de las lluvias es el proceso de formación de las palabras. Su desarrollo es paulatino; gota a gota, sílaba a sílaba hasta terminar en una polifonía de voces:



Valentín Amaro , en el poema III nos refiere :

Aún llueve

Toda en ti derrama su furia la lluvia.

Desde dentro ,

Una voz conocida te grita,

¿ dónde va?


La lluvia prosigue y se repite como orquestación fónica, en la composición poética de Amaro. Sonidos y sentidos en perfección de lo elemental; la naturaleza se espiritualiza y el espíritu se naturaliza. Las lluvias son sagradas y tienen en un sentido espiritual poder sobre la historia de los hombres, por eso hay verdad, mentira o simplemente gracia y belleza.

En el poema XXV cuando nos dice:

Ha llovido,

densas gotas de agua

todavía caen en el húmedo cacaotal,

en el misterio de estas gotas

y los grillos cantan,

solloza su corazón,

que espera y espera.



Espero que este no sea el final de un diálogo con el hablante lírico que discurre en las páginas de este poemario de Valentín Amaro. Podría estar hablando varias horas, días quizás, de todas las imágenes recurrentes en su poética. Hay necesariamente mucho más que decir de su obra, su lirismo y su sensibilidad . Siento que es un deber de mi parte mostrar al mundo la calidad de nuestros poetas y escritores . Por tal motivo me veré obligada y comprometida desde ya con Valentín Amaro, por su magnifico trabajo en el decir poético. sea esta introducción o prólogo una, para invitarlos a conocer un poco más de su poesía, y de esta manera penetrar en los posibles mundos de su conciencia.

El ave rasga la memoria es el poemario de Valentín Amaro, poeta dominicano que se inserta en la con...

domingo, 5 de agosto de 2018

Y... YO, POR EJEMPLO por Carmen Ariza

Y ... yo, por ejemplo ..
. Qué espero ?
Cuando veo
. R o D a r
las horas .. los días..
como
. ~ A V e s ~
. en SilenciO.
Cuando estática
la memoria entre ramas,
e incontables..
. Lunas llenas..
se quiere
. meter adentro...
escarbando y...
rompienDo
. A t aR d e c e R e s...
Cuando.. .
. .. Ruugen los espejos
yyy..
Se forman ..
Transparencias de ..
. L u c e S !!!
. Sombras que
Se
. T i Ñ e n
de .. A z Uul C i e l Oo ..

Y..
punzadas en el pecho
quee..
. .. .. laceran hasta el alma.
Se retuercen .. van
buscando ...
. Un escondrijo que
acomode ..
. Sus instintos.

. Carmen Ariza
. ~ 🎯🤹‍♂️♣️♦️~
. Abril 2018

sábado, 24 de marzo de 2018

BOCA, CALLA




Boca, calla
no le digas nada
no le hables
de ausencias
nostalgias
o penas.

Boca, calla
no confieses nada.
No le cuentes
historias
de amor
de incendios
y de soledades.

Boca, calla
no le entregues más
palabras.

No lo inundes
de promesas y plegarias
en las tardes
en las noches
en las mañanas
de cazarlo
de despertar
a su lado
de extrañarlo...

Calla, boca
sutil boca
loca boca.
No me expongas
boca
no me vuelvas loca
¡Déjame vivir!

©Marivell Contreras

MARIVELL CONTRERAS
De Monte Plata, R. D. Es comunicadora, periodista y gestora cultural. Ha publicado los poemarios: Mujer ante el Espejo, Hija de la Tormenta y El Silencio de Abril. Otros libros: Feria de Palabras, La Chica de la Sarasota, La Flotadora, El Sabor de las Letras y la biografía Calderón: El primer bachatero del mundo, con José Manuel Calderón. En 2017 publicó el poemario No me regales perlas.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Estampida, Farah Hallal

Listín Diario


Estampida
                        A Danica May, bebé “7,000 millones”

Cierra el círculo de sombra ahogado en el ojo:
con ella sumamos siete mil millones y un gesto
será contar el único modo de ver
donde acaba de ser un cuerpo
siempre en tránsito
ahogamos la frontera del instante
la pausa redonda del semáforo
la interminable ansiedad de quien emigra,
así partimos
llevando el territorio y los escombros
desplegando en otro punto del mapa
la patria es una deuda intemporal
la hora cero de una enfermedad genética
migrando va la muerte en nuestra sangre
soberbia como una marca de nacimiento
sin saber cuándo habremos sumado demasiado
preguntando si habrá multitud más excluyente
que el uso común de la palabra todos
frágiles contemplamos nuestra función de número
de pies espolvoreados en minucias
y una acepción fatal del vocablo plazo
qué fue de la niña que iluminó portadas
anunciando alegremente su condición de cifra
nos cansaremos algún día de trazar líneas y mecer balances
de amontonar explicaciones en el fondo itinerante del río
de ilustrar costas ensangrentadas,
héroes de pólvora venerados a destiempo
nos cansaremos una tarde de sumar
niñas nacidas para ser moscas en un balde de leche
qué fue de aquella que engrosó
la brillante generación del vacío
qué suma a esta hora un número de tantos dígitos
más piedras en la barriga de un lobo
más frío en la frazada roída del semblante
más escasez petrificada muchedumbre
desplazada en su agónico sentido de unidad
hacia la muda indiferencia de los puntos.

©Farah Hallal

http://farah-apuntesurbanos.blogspot.com/search?updated-max=2013-04-08T12:13:00-07:00&max-results=10

LA REVOLUCIÓN DE LOS PENDEJOS


Si la calle te huele a muchedumbre
y se escuchan clarines a lo lejos,
no te turbes ni sientas pesadumbre:
¡es la revolución de los pendejos!

Si un clamor pueblerino y campechano
te procura el oído y con perplejos
ojos ves el instinto ciudadano
que acomete, que empuja, y sin complejos

toma el control y el eje y los resortes,
y todo lo torcido y disparejo
reconstruye, y quebranta los soportes
en que descansa el orden turbio y viejo.

Si las plazas se visten de heroísmos
y el cristal se estremece en los espejos;
su ves arrodillarse los cinismos
y encomendarse a Dios ciertos pellejos

de ciertos personajes que hoy presiden
los sórdidos y ególatras cortejos
de la perversidad los que hoy impiden
la rdención social de los pendejos.

Despierta y toca el hombro de tu hermano
que duerme en el redil de los "ovejos".
La Patria nos convoca, ciudadano:
¡es la revolución de los pendejos!


©Patricio García

PATRICIO DE JESÚS GARCÍA POLANCO nació en Yerba Buena, San José de las Matas. Es profesor graduado en Educación Básica en la Escuela Normal Superior Emilio Prud´Homme y en Letras Modernas en la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA). Maestría en Enseñanza del Español en la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, España. Ha impartido docencia por más de dos décadas en San José de las Matas. Es director del Liceo Técnico Canadá, de San José de las Matas.
García Polanco es poeta y narrador. Ha dado a la luz el poemario ROSAS DE SOLEDAD y tiene varias obras inéditas.



los advenedizos



juntos transitamos
por las estaciones del delirio
recitamos el credo del alcohol
y entonamos el réquiem del cigarro perdido
buscamos el elixir y la piedra en todos los adoquines
del parque anochecido
mientras las musas tenían sexo anónimo
​con los muchachos vestidos de negro

creamos una alquimia de la estética
y el mundo parecía vasto
​pero no lo suficiente para albergar los placeres
​que soñamos
mientras el hielo se derretía bajo las botas enlodadas

eso era mientras ustedes
miraban boquiabiertos sus primeros reality shows en mtv
y sus ojos resplandecían ante los primeros capítulos
​de una novelita cualquiera de paulo coelho

entre tanto,
nosotros domamos todos los metales de la noche
la hicimos nuestra en una orgía de acordes en vilo
bebimos directamente del manantial de los vinos
que inducen a los versos desgarrantes del absurdo
(unos, conjuraron al lienzo su sangre y sus demonios
otros, escribieron con tintas de luz
​en la madrugada insular del abandono
—estos, que se vieron atormentados por las sombras del destierro
y bordearon con su pluma
​ la sombría ribera de la laguna estigia,
que en busca del fonema perfecto
​hablaron en lenguas inauditas,
y que su sed de belleza los condujo a la locura orgiástica
​de una eterna duermevela—
estos han legado sus páginas como herencia a los mortales)

y ustedes
que traen el saco listo para robar la presea
prestos a hurtar el fuego de los dioses
​(sólo por un profundo terror a la oscuridad de sus almas),
mientras ustedes perdían la cabeza por los filmes de spielberg
y se desvelaban por el último álbum de mariah carey
nuestra sangre corría por todos los contenes
​de esta ciudad estoica

nadie escuchaba los aullidos de dolor ante la idea rota
y la pagina no en blanco, ya negra de tantas pesadillas
tantos minotauros hambrientos
​y terroríficas medusas
​tantos carontes que quisieron llevarnos en su barca
​tantos latigazos que forjaron esta generación de ángeles caídos
cuyos laureles, (luego de ver la cara misma del averno)
no serán usurpados por ustedes
a los que aun les quedan lágrimas
​para llorar la muerte de un chihuahua
los que se reflejan en los espejos todavía
los que son de un linaje quejumbrosamente nuevo,
de otra estirpe.
los que no firman sus obras con sangre

Isis Aquino (Santo Domingo, 1986)

martes, 26 de diciembre de 2017

SIENDO COMO SOMOS… Ramón Saba



Somos dos nubes solitarias que temen a la luna;
dos seres que usurpan sus espejos en la noche
como naves naufragantes que mitigan sus angustias
mirando los silencios de la noche.

Somos lo que somos,
lo que fuimos,
lo que hacemos.

Dos prismas sofocados por el tiempo
que esperan descubrir la sonrisa del consuelo
en los escasos surcos que el destino presta.

Dos plegarias en busca del sonido
que abrigados en la espera del retorno
ahogan sus espasmos de amapolas
en la bruma del rocío.

Eso somos,
dos angustias resumidas,
dos tímidas espumas que deambulan por caminos olvidados,
marionetas del reloj que cuelga en la ventana,
acobardados por la prisa que impone el desconsuelo.

Somos,
transeúntes redimidos en las culpas del pasado,
ermitaños del futuro
que no vemos la luz de lo soñado
porque vivimos de tormentos.

Es hora ya
de abrir nuevos senderos,
despoblando los temores,
habitando nuestras ansias
y consumiendo nuevos sueños.

Es hora ya
de que regreses a mi cielo
que agotemos los recursos que nos brinda la esperanza
para que seamos lo que somos
sin las penas del recuerdo.

Es hora ya
de que palpites en mis brazos
y renazcas en mis versos.

©Ramón Saba

domingo, 24 de diciembre de 2017

EL DÍA DE LA DESPEDIDA, Juan Alonzo

Juan Alonzo por Mel Dinzey


Era mi pecho y no tu lánguida belleza
que temblaba, mi corazón ansioso
de otro corazón bajo la lluvia.
Libertad que destila todas tus ansias
en el día de la despedida.
Acaso fueron tus lágrimas, río que brota del alma...
Serían mis manos que el tiempo
reduce a cenizas, mis manos, fuego que se alza
no pudieron tocar tu pecho.
Mis días, como relámpago entre las hojas,
preso en la belleza abismada.

Goce póstumo del escualo al ver el mar distante,
lejos, tan lejos como un beso que se dilata
cuando muere el amor.
Grité cuando vi un lagarto tragándose mis pasos,
gruñido del andariego cuando renuncia
al disfraz y se oculta de su sombra en su sombra,
mudo festín en la víspera del regreso
con el dardo clavado en el costado.

Son voces que aúllan por los viejos caminos,
trote entre lágrimas y risas de hienas; no temas,
sólo el perfume queda; sólo el desespero de ser,
ya que no estás y apenas distrae la llegada del otoño.

No su suelta cabellera acaricia la penumbra.
Se recoge en su aliento, se refugia en la cruz.

Son como vapor desesperado que jadea,
vuelven y se acaloran
como el gusano que nunca nota su fuga. (...)

Fragmento
©Juan Alonzo. San Francisco de Macorís, 1953.

ALGO MÁS:

JUAN ALONZO nació en San Francisco de Macorís, "es autor de una poesía a veces difícil que incluye diversos motivos: desde lo místico, lo simbólico de religiones orientales, temas sociales, la impotencia y el poder mediático que coacciona la libertad individual en esta época traumática. Viajó muchos años por Sudamérica y Europa, experiencia que le ha permitido vislumbrar un universo poético amplio, donde todas las incógnitas asoman el rostro, como esas líneas quebradas que siempre pujan en medio de los sueños más fecundos."

"Ha publicado MARGINAL, poemas y LA ESTACIÓN LIMPIA. No tiene año ni editorial o imprenta marcados. Poemas suyos aparecen en antologías, periódicos y revistas diversos."

martes, 12 de diciembre de 2017

José Enrique Delmonte Soñé


José Enrique Del Monte
   

BIOGRAFÍA

José Enrique Del Monte es escritor, historiador de la arquitectura, docente y conferencista.
Ha escrito libros sobre arquitectura, literatura y urbanismo.
Le ha sido concedido el Premio de poesía de la Feria del libro de Madrid.
Miembro de Fundación Erwin Walter Palm, ICOMOS, DoCoMoMo, profesor UNIBE.


BIBLIOGRAFÍA
Once palabras que mueven tu mundo
La redondez de lo posible
Alquimias de la ciudad perdida
entre otros.


PREMIOS
Premio Iberoamericano de Poesía dentro del marco de la Feria del Libro de Madrid 2014
XV Premio Internacional de Poesía "León Felipe", Tábara, 2017 a su libro "La redondez de lo posible"

Sobre equinos de madera por José Enrique Delmonte Soñé


Lo importante de esos años
no fue la tarde que obligó
a retrasar la madurez
tampoco los sobresaltos
en medio del asombro
ni las continuas lecturas
de galaxias repetidas
no fue el destino escogido
imbuidos de escozor
ni la complejidad de lo simple
que moraba en el entorno
ni la certeza de esa voz
sometida a prueba
Lo importante no fue
la grandeza de los miedos
cuando nos sabíamos
vulnerables al tiempo
ni la secuela de conquistas
sobre equinos de madera
ni la ampliación de los afectos
asentados en lazos
Lo importante…
apenas lo que queda

© José Enrique Delmonte Soñé

Sobre libélulas, por José Enrique Delmonte Soñé



Cuando por fin llegas a la arista
reconoces que has tocado el cosmos
¿te das cuenta que es casi un arrecife?
se parece tanto a esos bordes 
entre la bondad y la incertidumbre
la tocas y sientes la peligrosa ansiedad 
de dividir los antes
¡ah! emites ese grito 
en medio de la nada que
 se queda flotando a la espera 
de algún hueco de escape
¿ha valido la pena atravesar la densidad 
montado en las alas 
de la única libélula sin miedo 
que confió en ti?
lo sientes y te estremeces 
es la primera vez que tu corazón gira
hacia el lado inverso
¿dónde ha quedado el ojo 
que podía ver el color turquesa?
te convences que este es el vacío
ese instante de las cosas plegadas 
sobre sí mismas
y ves las palabras que piensas 
suspendidas en la punta 
de la raya imaginaria del ahora
no sabes qué hacer 
con tanta extravagancia posible
y te cae una gota en la cara
que te humedece la memoria
y te acerca al abandono de lo absurdo
ya ves el turquesa en tu mano
y sabes que retornas al lugar 
donde el vacío se expande 
y las libélulas ríen

©José Enrique Delmonte Soñé

domingo, 3 de diciembre de 2017

Crónicas a la colmena de Belié Beltrán, en los ojos de José Carvajal


Belié Beltrán es una de las voces emergentes de la literatura dominicana contemporánea. Sorprende cómo en este poemario con título de novela de no-ficción viaja con el dolor en una maleta para recrear en ciudades extranjeras, que visitó recientemente, la imagen de la adolescente que ocupa un lugar especial en su memoria. Amiga del poeta, Cristi Celeste falleció a los 15 años de edad en un inexplicable accidente; ahora respira tímidamente en estos versos claroscuros nombrada como «la niña» de San Francisco de Macorís, ciudad del nordeste de República Dominicana donde Belié y ella protagonizaron encuentros y caminatas que dibujaron tardes para una eternidad de leyenda.

Son poemas que mezclan el dolor irreversible por la pérdida a destiempo de la amiga y un discurso cargado de referencias históricas, de imágenes bien logradas y de inquietudes contemporáneas que dan al poeta una voz que sin duda trasciende las costas dominicanas.

Cito:
«Los martes pasa por la ciudad el camión de la basura,
También en San Francisco los parques
Eran derviches giradores alrededor de las banquetas...» 
(pág. 33)

Y de otro poema:
«La niña de San Francisco no recibe ofrendas
Ni salvas,
Pero tiene dinosaurios y dragones
Hechos con gominolas:
Esta tarde la pantalla marca diez grados celsius,
Una niña raya con crayones sus talentos...»
(pág. 19)

Al parecer los textos fueron escritos en la ciudad de Santo Domingo y en Estados Unidos: Florida (Miami, Jacksonville y San Agustín), Michigan (Marquette) y Washington DC.

______
«Crónicas a la colmena» fue publicado en noviembre de 2017 por Últimos Monstruos Editores, de Santo Domingo, Rep. Dom.

JOSÉ CARVAJAL

viernes, 13 de octubre de 2017

RETORNO AL HOMBRE

Francesca Woodman

¿Y el hombre?
Si, esa forma forma regular del todo,
espíritu y microbios...
Ese mismo que puso la priemra piedra de la base
y la última teja del tejado,
el que sacó su cabeza en fiebres redentoras,
el que comió del pan amargo y tragó lágrimas,
mientras en su pecho se cocían,
mejores, sus hijos y los hijos de sus hijos...

Ese ha de contar,
pero no le tiréis delante cosas materiales,
no levantéis ante su frente sin nubes
y sus manos pecadoras
decididas murallas de prejuicios y cal y piedras.

Respetadle,
no es el gusano que pide podridas hojas y sombras,
no,
es el hijo descarriado que Dios amó
que busca la perdida senda
y sangra y llora,
mientras sobre sus hombros se abren
encarnadas rosas,
y sus pies, heridos y cansados,
van enterrando los últimos delicados nardos.

No le insultéis con abstracciones,
quitadle la pesada cadena que lleva en la cintura,
dadle agua limpia,
luz que no hayan cernido sucias nubes,
polvo sin humanos huesos,
tierra que no hayan hollado
férreos y matemáticos corceles:
aflojadle junto a vuestro corazón,
llamadle hermano,
tratadle como al vagabundo pequeño
que añora no el consejo sabihondo
sino el cuento de hadas,
el muñeco que siempre está de pie,
la sombra generosa de Charlot
y los manjares sin cruces de merengue.

Llamadle hermano
y no miréis sus uñas
ni su camisa rota;
repetad su barba sucia
y sus palabras ligeras que se remontan a la nube y al ensueño;
repetad su llanto,
perdonad su triste continente;
en el nombre de los que sufren lo pedimos
nosotros los de la palabra hueca y torpe,
los que nos anudamos la corbata todas las mañanas
y tenemos el calor de la cabeza de los hijos
para comprender y serenarnos.

Que tu casa sea su casa,
donde hay un techo sobran lechos.
La tierra es madre común
y los hombres, sus bestias predilectas.

Pero que no se levanta un solo hogar,
ni uno solo,
en la tierra que envenenó la furia fría
de imbéciles irresistibles caballos
y que agotó de dulces posibilidades
el pie limpio y dadino del mercader.
En esas tierras no se da el hombre,
nace porque sos seres se aparearon
para desgracia suya y de los suyos.

Jóvenes, golpead con vuestros puños,
viejos, con el regatón de los bastones,
los monstruos con patas de bélicas orugas
y veréis que están cacíos y que si el hombre fuera cuerdo
se pudridían sobre la tierra
como las frutas venenosas,
como las aguas muertas.

© Héctor Incháustegui Cabral
1921-1979.

HÉCTOR INCHÁUSTEGUI CABRAL

"Con el advenimiento de Héctor Incháustegui Cabral, la poesía dominicana encauza sus inquietudes en un sentido universalista y social. Ya no es la mujer ni el amor lo que hace pulsar los plectros, sino el hombre, el hombre frente al paisaje, el hombre de vivir y de pensar, y su pensamiento. La poesía, que hasta entonces era una cantinela, -con las ligeras excepciones mencionadas-, deviene rugido, imprecación, enjuiciamiento y no es simple halago verbal, ni espejo, sino denuncia y esperanza. Sin duda, la transformación no hubiera sido posible sin el POSTUMISMO, que es el punto de arranque de la intención humana en nuestra literatura. Pero, las preocupaciones, por decirlo así, varían. En un caso, el de D. Moreno Jiménez, el impulso es místico, contrariamente a lo que mueve la observación psicológica de Héctor Incháustegui Cabral hacia el patriotismo sin patrioterías.

Su poesía tiene sabor bíblico, como el de Walt Whitman, pero no está saturada de la alegría pánica de éste, más bien conlleva un irónico pesimismo, a lo T. S. Elliot, aunque no recuerda la poesía de uno ni de otro. Está inspirada en el hombre como ser social, sin desentenderlo, sin embargo, de su remoto origen divino. Es una poesía dura, agria, seca. Un monólogo constante dirigido por cuanto rodea al poeta, sea montaña, pájaro, carroña, ensueño, incomprensión, desaliento, río, pueblo, nube..."

Enrique Eusebio. "Desde la presencia del mar, hasta el centro de la vida". Santo Domingo, Universidad Autónoma de Santo Domingo, 1973 56p.

VEINTITRÉS



CADA QUIEN ARRASTRANDO SU CADENA
cada quién en su celda con barrotes
y pájaros y flores y niños y campañas.

Cada quién con su noche,
cada quien con su día,
cada quién con sus sueños y dolores,
y mirar entre los hierros suspirando,
cocer en silencio el alimento
y mentir y llorar, tapiarse los oídos,
silbar cuando en la tarde llueve,
no querer levantarse en la mañana
cuando araña en la puerta la rutina
y la cárcel del mundo se llena
de las voces que piden,
de las voces que dan,
de las flores del odio,
del olor de la tierra que pare,
del color de la yerba que muere,
de la carne marchita,
de la carne galana,
de los gritos que afila
el ángel del amor;
de los gritos que apaga
el ángel del amor,
de la lluvia que cesa,
del dolor que no pasa
de los ojos con nubes,
de la boca con fuego.
Cada quien en su celda
con barrotes de hastío,
cada quien sin mañana,
cada quién sin olvido,
cada quién en silencio
aunque suenen campanas,
cada quien en su noche
aunque esplenden los días,
cada quién apagado
aunque arda su entraña,
cada quién en el mundo
y saberlo vacío
sin relojes ni soles
ni montaña con luna
ni una mano que apriete
ni una boca que hable
enfrentada al futuro.

©Héctor Incháustegui Cabral
1912-1979 /Baní. República Dominicana

NO TODO EL TIEMPO ES OCTUBRE



Para Elena Mena, mi madre muerta que nació un octubre.

Omar Messon


No todo el tiempo es octubre, y puede ser,
Que entre las ramas resecas del corazón nublado
Nazca reverdecido el aroma de un octubre en cada flor,
En cada resquicio de un sol de donde surge
la indeleble memoria de tu adiós;
Puede ser, sin predicciones ni augurios,
Que oculto tras el beso de madres que guarnecen
en el camerino oculto de aquel lado del telón,
aparezcan otoños pendientes en las hojas
donde se balancean los rítmicos efluvios de tu ser;
no todo el tiempo es octubre, y puede acontecer,
que en cada algarabía del tiempo nazcas tú,
porque el nacer es una ola que se inventa
en cada vuelta prodigiosa del reloj.

©Omar Messon

sábado, 7 de enero de 2017

ELEGÍA por José Enrique Trinidad


En el espacio infinito
del dolor sorprendido
estoy disminuido,
Margara flor y dolor.

Diciembre dolor y dolor.
Quizás y sin quizás
este pueblo desangrado
que hizo brotar tus lágrimas
no sepa de tu ausencia.

Sin ti tres soledades quedan.
Y el aire que quema y quema.

Sonrisa y sol se pierden en tu día. En tu noche.
En mi alma encanecida lloro tu pena y la mía.

Ahora que vivo tu muerte busco la libertad de tus ojos.
Ahora que vivo tu muerte busco la última victoria, tu victoria.
La absoluta pureza de tu canto, nuestro canto.
La total extensión de tu alegría, esperanza de tanta patria
oscura y perseguida.

Ya no serás sueño
sólo un poco mar
una canción:

Muchacha
“se me alarga la esperanza
cuando me tocan tus manos,
muchacha.

Con esa sonrisa tuya
que me recuerda la patria.
Muchacha, muchacha.
la sangre como torrente
estalla al centro del cuerpo.

Muchacha larga. Horizonte.
Vida misma y hasta muerte.
Muchacha, muchacha.

Y te me enredas adentro,
como raíz de cayena,
muchacha larga, horizonte.
vida misma y hasta muerte.
Muchacha, muchacha.

Muchacha
quiero sentir correr la lluvia
por mi cuerpo
y bañarme en el sol que nace de tus manos.

Me quiero estremecer
ligándome a tu pecho,
que te apoyes en mi hombro
recorriendo las calles
que hoy nos piden libertades.

Te me vuelves vida misma
y te me vuelves canción,
ganando sabor a tierra,
fertilizando el sudor.

Te me enredas muy adentro,
como raíz de cayena,
muchacha larga,. Horizonte,
vida misma y hasta muerte.
Muchacha, muchacha, muchacha…”

©José Enrique Trinidad

lunes, 28 de noviembre de 2016

MI PROFESOR BERGSON por Concepción Fulcar


MI PROFESOR BERGSON

Una mañana muy clara
Llena de un sol radiante
Me fui a la Universidad
A recibir enseñanzas.

Al llegar hasta mi aula
Me recibió un profesor
Llamado Bergson Rosario
Con mucha preparación.

Es entusiasta y alegre,
Dinámico e innovador
Dirigiendo a los maestros
A la nueva educación.

Es Berson un gran maestro
Creativo y siempre eficaz
Dando clase a educadores
Con mucha capacidad.

Usa metodología acorde
al tiempo nuevo que corre
para aplicarla a los niños
y ampliar sus conocimientos.

Dice mi profesor Bergson
que en la nueva educación
toda la lengua española
sufrió una transformación.

Él exhorta a los maestros
a usar recursos de textos
y la buena redacción;
verás que en muy poco tiempo
tendrá buena producción.

Hoy se lo expreso en poesía
con mucha sinceridad
que me gustó su taller
y me capacitó más.

Dios le bendiga maestro,
Dios le ayude a continuar
esa obra tan bonita
que es el arte de enseñar.

©Concepción Fulcar

viernes, 19 de agosto de 2016

Temblor de la espera de Taty Hernández Durán o la soledad petrificada




Víctor Bidó

El poema nada puede esconder. En él se fraguan las verdades que aún no hemos contemplado. Esta maquinaria verbal es como un oráculo en la que el verso dice con las palabras y, a su vez, oculta otras. Esas otras son más trascendentales que las evidentes. Entonces, el poeta no miente, a pesar de él mismo. La gran poesía es subversiva por ser veraz. La imaginación revela lo recóndito del ser.

En esta ocasión me enfrento a la lectura de: Temblor en la Espera de Taty Hernández Durán. Muy conocida por su trabajo poético y por su famoso espacio cultural: Festival de Poesía en la Montaña que se celebra anualmente en Jarabacoa. Poetisa, gestora cultural y abogada. Este poemario es muy interesante porque revela una zona prefigurada en los poemas que, sin embargo, su ámbito está fuera de ellos. Veamos.

Xiguapa Maga del Subsuelo es un poema a dos voces, la que se describe, como personaje mítico, pero, a su vez, sirve de fuente de soledad en la otra  confluyendo en un mismo sendero. Lo mítico encarna en el ser concreto para exaltar la percepción animista—sujeto. En tal sentido, el subsuelo podría interpretarse lo vital contenido en la voz lírica. Ambas comparten el mismo espacio: el cuerpo. Comparten ese oscuro espacio ahí.

La Xiguapa (Ciguapa) es reconocida porque vive en comunión con la naturaleza y cuando no: la naturaleza misma. En este poema no se necesita descubrir, sino sentir la diana del amor desconocido. La leyenda de la ciguapa dice que cuando ella conoce un hombre (amante) se aferra  hasta morir, si es necesario, si se aleja éste.

La mujer dice siempre: “Soy una más en esta red fuera de tiempo”, es su medio ambiente natural. Este soy es ajeno al de la Xiguapa, aunque no hay separación. En otro momento, nos dice:

” Ella es agua, /Agua vida, /A veces turbia, /A veces clara, /A veces tibia, /A veces hielo/A  veces luna,/ A veces sol”.

Ella fluye en sus distintos estados. Ambas voces se contienen, una en la otra. Teniendo en cuenta la diferencia, una habita en el sueño y la otra en la realidad. La del sueño adquiere ese aspecto misterioso que se manifiesta en la diurna. Mientras una ansía dormir, la otra se yergue en un cántaro vacío. Las dos no pueden compartir en mismo ámbito, aunque sí el mismo estado errante de soledad.

Balada de un Cuerpo

En este poema el cuerpo es observado por la pendiente del sueño. De hecho, la contemplación es impersonal, pero lo que de él es embriagador,  se atisba como un anhelo difuso en la futuridad.

“El fuego vigilante del deseo/ Recorre el cuerpo”

Es decir, la pasión  del cuerpo está paralizada. La moral? No sabemos. Ese algo, impregnado en la conciencia, no permite fluir el instinto, al final, ese algo puede ser una jaula. La entrega queda contenida en un mar petrificado. Este cuerpo duerme, pero en su aparente inmovilidad late, es decir, vive. No tiene una otredad complementaria. Hay un dolor subyugante en la frontera.

“En la lápida/ O desde la lápida?/ Tan sólo él sabe?”

¿Un cuerpo refugiado en un estado simbólico de la que no puede liberarse? Posee conciencia de estar ahí, a pesar de sus potencialidades erótica, salvo que “la rabia ennegreció / la fe / mientras se estremece.”

Para Taty la consumación del fuego nunca llega, quizás, el temblor sea la mejor definición  del miedo a Ser. Cierto, el miedo paraliza y se contenta con esperar la oportuna satisfacción en tanto el sueño sea su refugio. Desde él puede vigilar la posible consumación que eche por tierra la soledad. He aquí un problema de psicología freudiana. No existe la presencia del amor. Sin otredad no puede consumarse el amor, en cualquier sentido.

Poemas de buena estructuración. Versos límpidos que no mienten. En cierta forma, si temblamos ante lo que se espera: temor ante al furor vital que no está sujeto a nuestras cristalizaciones.

http://www.listindiario.com/ventana/2016/08/18/431772/temblor-de-la-espera-de-taty-hernandez-duran-o-la-soledad-petrificada

sábado, 30 de enero de 2016

EROTISMO y Plural Unicidad en Lourdes Batista

Por Leopoldo Minaya

No tanto a los dioses -a veces, por lo demás, esquivos al enfrontar su etérea sexualidad- sino a los hombres, que la llevan a cuestas demostrada en el hecho innegable de las generaciones, cabría preguntar si esa sugestión natural (esa “tendencia cósmica”) por el goce y el deleite, la sublimación y la perpetuidad, no constituye también, en esencia íntima, una inteligencia, una audacia, un instinto sapiencial.
¿Qué códigos secretos se hilvanan, qué oscuros símbolos, para mantener la especie humana sobre la Tierra, oscilando abiertamente entre la nuda sobrevivencia y la felicidad? ¿Cuál es el cometido de las formas, que incitan y arrastran y erotizan? ¿Y cuál el papel final del movimiento, que imprime a dichas formas armonía y variedad? Un desliz, un ángulo, un girar, un guiño… Planicies poderosas, protuberancias móviles; contracciones involuntarias, voluntarias poses: emblemas de eternidad, como la serpiente que se come su cola en las antiguas heráldicas.
¿De dónde arranca el poder fálico, y quién determina el diagrama en que desemboca?
“En la soledad de mi cama”, el primer libro de la poeta dominicana Lourdes Batista, es una incursión en el terreno prohibido, regado desde la antigüedad con aportes como el papiro de Turín, las disquisiciones de Luciano y las recomendaciones de Ovidio, entre otros. La obra, contenida en treinta poemas, desliza su trayectoria entre el contenido sugerido o fehacientemente sensual, la preocupación social y la especulación estética o existencial. Ejemplo de lo primero es esta declaración concluyente en la primera pieza (titulada, intencionalmente, “Piezas” para demostrar un desmembramiento en que cada parte del cuerpo actúa por cuenta propia hacia una salida necesaria):

“Mi sexo que me guía hacia la divinidad absoluta, me purifica, me encuentra y me coloca en el push-fit.”




…donde esta expresión inglesa, “push-fit”, denota el carácter trasnacional de la escritora, y a la vez alude a piezas de ensamble y desensamble que figuran la descripción visual o físico-mecánica de los órganos sexuales en el acto carnal.

Toda literatura es testimonio de su tiempo. Las censuras y prohibiciones a que el sexo -como realidad y como mito- se ha sometido desde siempre… ceden significativamente en los umbrales del Siglo XXI en una sociedad total permeada por la tecnología y las demandas de liberación, de participación y de igualdad. El auge del tema erótico, aunque a veces raye en el sensacionalismo, es una muestra. Pero todavía vivimos tiempos foscos. Una mirada ecuánime al punto de evolución de las civilizaciones nos revelaría lo que llamamos “modernidad” en un estado de sorprendente atraso en cuanto a justicia social y preferencias individuales, pero llegará la era u hora (parece más temprano que tarde) en que el cuerpo y sus naturales apetencias no serán vistos como motivo de vergüenza, inhibición o introspección, y se afirme la condición humana en su diversidad originaria, sin que tenga que callarse o esconderse.

Los motivos y temas que se derivan del erotismo y la sexualidad se encuentran, no obstante, regidos por criterios estéticos (siempre muy distintos de las opiniones y convenciones sociales) en la misma forma o manera en que participan los temas generales del arte y la literatura. Cuando se tocan con el genio y el talento, trascienden; cuando se abordan con tosquedad o impericia, se marchitan. Nosotros apostamos por la realización de un arte transparente que nos conmueva el ánima y alumbre nuestros corazones.

Notemos la forma delicada en que nuestra poeta Lourdes Batista comunica una solitaria dualidad, una aspiración del otro que se consuma en el “yo”:

Llegamos los dos a un camino sin salida.
Mi sexo te reclama, estoy perdida…
Te busco, no encuentro nada.
Sólo puedo ver mis manos vacías….

Y de qué manera indómita asume en los siguientes fragmentos su propia liberación, que es la liberación simbólica de las de su género:

Hoy me manejaré arriba, tendré un orgasmo, encontraré mi punto G, orinaré de pie...
Hoy seré auténtica, no miraré al qué dirán, hoy viviré mi vida.... Hoy existiré...

En “Efluvios”, Lourdes Batista, alcanza la plenitud de su expresión, momento de magia y sutileza: el relato poético desenreda un caudal vívido de sugerencias profundas y casi pueden tocarse el claror lunar y la cosmogónica substanciación:

Te poseí en una noche solitaria
donde solo me acompañaban los recuerdos .
Desterré tus temores,
esos que habitaban en la profundidad de tu infancia.
Absorbí tu soledad con mi boca de Venus…

Recorrí tu cuerpo habitado por fantasmas,
derramaste en mí tus sueños ...

La ternura se plasmó en tu piel
escalando montañas
alejando las sombras…

Inhalé en perfecta armonía de acordes
los efluvios de tu alma.
Me convertí en tu camino,
en la ruta que andarás de mi mano ….

Y con estos poemas de la soledad de su cama, Lourdes Batista se lanza a conquistar su merecido espacio particular en las letras dominicanas.
Como si interrogara con sus versos a la mujer, al hombre; a ella misma, y a su hombre; como si elaborara con su canto una exclamación inmensa que abarcara todas las épocas y todas las civilizaciones en un destello inmemorial de puridad ontológica. Como si dijera a viva voz, pero con la ternura privativa de su acento: “Nínive, Babilonia, Sardes, Roma, reflejo inmenso de la telaraña, yo creo en la audacia de la carne… y creo en su inteligencia soterrada… “