domingo, 5 de agosto de 2018

Y... YO, POR EJEMPLO por Carmen Ariza

Y ... yo, por ejemplo ..
. Qué espero ?
Cuando veo
. R o D a r
las horas .. los días..
como
. ~ A V e s ~
. en SilenciO.
Cuando estática
la memoria entre ramas,
e incontables..
. Lunas llenas..
se quiere
. meter adentro...
escarbando y...
rompienDo
. A t aR d e c e R e s...
Cuando.. .
. .. Ruugen los espejos
yyy..
Se forman ..
Transparencias de ..
. L u c e S !!!
. Sombras que
Se
. T i Ñ e n
de .. A z Uul C i e l Oo ..

Y..
punzadas en el pecho
quee..
. .. .. laceran hasta el alma.
Se retuercen .. van
buscando ...
. Un escondrijo que
acomode ..
. Sus instintos.

. Carmen Ariza
. ~ 🎯🤹‍♂️♣️♦️~
. Abril 2018

martes, 31 de julio de 2018

Denisse Español en Alastor

sábado, 24 de marzo de 2018

BOCA, CALLA




Boca, calla
no le digas nada
no le hables
de ausencias
nostalgias
o penas.

Boca, calla
no confieses nada.
No le cuentes
historias
de amor
de incendios
y de soledades.

Boca, calla
no le entregues más
palabras.

No lo inundes
de promesas y plegarias
en las tardes
en las noches
en las mañanas
de cazarlo
de despertar
a su lado
de extrañarlo...

Calla, boca
sutil boca
loca boca.
No me expongas
boca
no me vuelvas loca
¡Déjame vivir!

©Marivell Contreras

MARIVELL CONTRERAS
De Monte Plata, R. D. Es comunicadora, periodista y gestora cultural. Ha publicado los poemarios: Mujer ante el Espejo, Hija de la Tormenta y El Silencio de Abril. Otros libros: Feria de Palabras, La Chica de la Sarasota, La Flotadora, El Sabor de las Letras y la biografía Calderón: El primer bachatero del mundo, con José Manuel Calderón. En 2017 publicó el poemario No me regales perlas.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Estampida, Farah Hallal

Listín Diario


Estampida
                        A Danica May, bebé “7,000 millones”

Cierra el círculo de sombra ahogado en el ojo:
con ella sumamos siete mil millones y un gesto
será contar el único modo de ver
donde acaba de ser un cuerpo
siempre en tránsito
ahogamos la frontera del instante
la pausa redonda del semáforo
la interminable ansiedad de quien emigra,
así partimos
llevando el territorio y los escombros
desplegando en otro punto del mapa
la patria es una deuda intemporal
la hora cero de una enfermedad genética
migrando va la muerte en nuestra sangre
soberbia como una marca de nacimiento
sin saber cuándo habremos sumado demasiado
preguntando si habrá multitud más excluyente
que el uso común de la palabra todos
frágiles contemplamos nuestra función de número
de pies espolvoreados en minucias
y una acepción fatal del vocablo plazo
qué fue de la niña que iluminó portadas
anunciando alegremente su condición de cifra
nos cansaremos algún día de trazar líneas y mecer balances
de amontonar explicaciones en el fondo itinerante del río
de ilustrar costas ensangrentadas,
héroes de pólvora venerados a destiempo
nos cansaremos una tarde de sumar
niñas nacidas para ser moscas en un balde de leche
qué fue de aquella que engrosó
la brillante generación del vacío
qué suma a esta hora un número de tantos dígitos
más piedras en la barriga de un lobo
más frío en la frazada roída del semblante
más escasez petrificada muchedumbre
desplazada en su agónico sentido de unidad
hacia la muda indiferencia de los puntos.

©Farah Hallal

http://farah-apuntesurbanos.blogspot.com/search?updated-max=2013-04-08T12:13:00-07:00&max-results=10

LA REVOLUCIÓN DE LOS PENDEJOS


Si la calle te huele a muchedumbre
y se escuchan clarines a lo lejos,
no te turbes ni sientas pesadumbre:
¡es la revolución de los pendejos!

Si un clamor pueblerino y campechano
te procura el oído y con perplejos
ojos ves el instinto ciudadano
que acomete, que empuja, y sin complejos

toma el control y el eje y los resortes,
y todo lo torcido y disparejo
reconstruye, y quebranta los soportes
en que descansa el orden turbio y viejo.

Si las plazas se visten de heroísmos
y el cristal se estremece en los espejos;
su ves arrodillarse los cinismos
y encomendarse a Dios ciertos pellejos

de ciertos personajes que hoy presiden
los sórdidos y ególatras cortejos
de la perversidad los que hoy impiden
la rdención social de los pendejos.

Despierta y toca el hombro de tu hermano
que duerme en el redil de los "ovejos".
La Patria nos convoca, ciudadano:
¡es la revolución de los pendejos!


©Patricio García

PATRICIO DE JESÚS GARCÍA POLANCO nació en Yerba Buena, San José de las Matas. Es profesor graduado en Educación Básica en la Escuela Normal Superior Emilio Prud´Homme y en Letras Modernas en la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA). Maestría en Enseñanza del Español en la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, España. Ha impartido docencia por más de dos décadas en San José de las Matas. Es director del Liceo Técnico Canadá, de San José de las Matas.
García Polanco es poeta y narrador. Ha dado a la luz el poemario ROSAS DE SOLEDAD y tiene varias obras inéditas.



los advenedizos



juntos transitamos
por las estaciones del delirio
recitamos el credo del alcohol
y entonamos el réquiem del cigarro perdido
buscamos el elixir y la piedra en todos los adoquines
del parque anochecido
mientras las musas tenían sexo anónimo
​con los muchachos vestidos de negro

creamos una alquimia de la estética
y el mundo parecía vasto
​pero no lo suficiente para albergar los placeres
​que soñamos
mientras el hielo se derretía bajo las botas enlodadas

eso era mientras ustedes
miraban boquiabiertos sus primeros reality shows en mtv
y sus ojos resplandecían ante los primeros capítulos
​de una novelita cualquiera de paulo coelho

entre tanto,
nosotros domamos todos los metales de la noche
la hicimos nuestra en una orgía de acordes en vilo
bebimos directamente del manantial de los vinos
que inducen a los versos desgarrantes del absurdo
(unos, conjuraron al lienzo su sangre y sus demonios
otros, escribieron con tintas de luz
​en la madrugada insular del abandono
—estos, que se vieron atormentados por las sombras del destierro
y bordearon con su pluma
​ la sombría ribera de la laguna estigia,
que en busca del fonema perfecto
​hablaron en lenguas inauditas,
y que su sed de belleza los condujo a la locura orgiástica
​de una eterna duermevela—
estos han legado sus páginas como herencia a los mortales)

y ustedes
que traen el saco listo para robar la presea
prestos a hurtar el fuego de los dioses
​(sólo por un profundo terror a la oscuridad de sus almas),
mientras ustedes perdían la cabeza por los filmes de spielberg
y se desvelaban por el último álbum de mariah carey
nuestra sangre corría por todos los contenes
​de esta ciudad estoica

nadie escuchaba los aullidos de dolor ante la idea rota
y la pagina no en blanco, ya negra de tantas pesadillas
tantos minotauros hambrientos
​y terroríficas medusas
​tantos carontes que quisieron llevarnos en su barca
​tantos latigazos que forjaron esta generación de ángeles caídos
cuyos laureles, (luego de ver la cara misma del averno)
no serán usurpados por ustedes
a los que aun les quedan lágrimas
​para llorar la muerte de un chihuahua
los que se reflejan en los espejos todavía
los que son de un linaje quejumbrosamente nuevo,
de otra estirpe.
los que no firman sus obras con sangre

Isis Aquino (Santo Domingo, 1986)

martes, 26 de diciembre de 2017

SIENDO COMO SOMOS… Ramón Saba



Somos dos nubes solitarias que temen a la luna;
dos seres que usurpan sus espejos en la noche
como naves naufragantes que mitigan sus angustias
mirando los silencios de la noche.

Somos lo que somos,
lo que fuimos,
lo que hacemos.

Dos prismas sofocados por el tiempo
que esperan descubrir la sonrisa del consuelo
en los escasos surcos que el destino presta.

Dos plegarias en busca del sonido
que abrigados en la espera del retorno
ahogan sus espasmos de amapolas
en la bruma del rocío.

Eso somos,
dos angustias resumidas,
dos tímidas espumas que deambulan por caminos olvidados,
marionetas del reloj que cuelga en la ventana,
acobardados por la prisa que impone el desconsuelo.

Somos,
transeúntes redimidos en las culpas del pasado,
ermitaños del futuro
que no vemos la luz de lo soñado
porque vivimos de tormentos.

Es hora ya
de abrir nuevos senderos,
despoblando los temores,
habitando nuestras ansias
y consumiendo nuevos sueños.

Es hora ya
de que regreses a mi cielo
que agotemos los recursos que nos brinda la esperanza
para que seamos lo que somos
sin las penas del recuerdo.

Es hora ya
de que palpites en mis brazos
y renazcas en mis versos.

©Ramón Saba

domingo, 24 de diciembre de 2017

EL DÍA DE LA DESPEDIDA, Juan Alonzo

Juan Alonzo por Mel Dinzey


Era mi pecho y no tu lánguida belleza
que temblaba, mi corazón ansioso
de otro corazón bajo la lluvia.
Libertad que destila todas tus ansias
en el día de la despedida.
Acaso fueron tus lágrimas, río que brota del alma...
Serían mis manos que el tiempo
reduce a cenizas, mis manos, fuego que se alza
no pudieron tocar tu pecho.
Mis días, como relámpago entre las hojas,
preso en la belleza abismada.

Goce póstumo del escualo al ver el mar distante,
lejos, tan lejos como un beso que se dilata
cuando muere el amor.
Grité cuando vi un lagarto tragándose mis pasos,
gruñido del andariego cuando renuncia
al disfraz y se oculta de su sombra en su sombra,
mudo festín en la víspera del regreso
con el dardo clavado en el costado.

Son voces que aúllan por los viejos caminos,
trote entre lágrimas y risas de hienas; no temas,
sólo el perfume queda; sólo el desespero de ser,
ya que no estás y apenas distrae la llegada del otoño.

No su suelta cabellera acaricia la penumbra.
Se recoge en su aliento, se refugia en la cruz.

Son como vapor desesperado que jadea,
vuelven y se acaloran
como el gusano que nunca nota su fuga. (...)

Fragmento
©Juan Alonzo. San Francisco de Macorís, 1953.

ALGO MÁS:

JUAN ALONZO nació en San Francisco de Macorís, "es autor de una poesía a veces difícil que incluye diversos motivos: desde lo místico, lo simbólico de religiones orientales, temas sociales, la impotencia y el poder mediático que coacciona la libertad individual en esta época traumática. Viajó muchos años por Sudamérica y Europa, experiencia que le ha permitido vislumbrar un universo poético amplio, donde todas las incógnitas asoman el rostro, como esas líneas quebradas que siempre pujan en medio de los sueños más fecundos."

"Ha publicado MARGINAL, poemas y LA ESTACIÓN LIMPIA. No tiene año ni editorial o imprenta marcados. Poemas suyos aparecen en antologías, periódicos y revistas diversos."

martes, 12 de diciembre de 2017

José Enrique Delmonte Soñé


José Enrique Del Monte
   

BIOGRAFÍA

José Enrique Del Monte es escritor, historiador de la arquitectura, docente y conferencista.
Ha escrito libros sobre arquitectura, literatura y urbanismo.
Le ha sido concedido el Premio de poesía de la Feria del libro de Madrid.
Miembro de Fundación Erwin Walter Palm, ICOMOS, DoCoMoMo, profesor UNIBE.


BIBLIOGRAFÍA
Once palabras que mueven tu mundo
La redondez de lo posible
Alquimias de la ciudad perdida
entre otros.


PREMIOS
Premio Iberoamericano de Poesía dentro del marco de la Feria del Libro de Madrid 2014
XV Premio Internacional de Poesía "León Felipe", Tábara, 2017 a su libro "La redondez de lo posible"

Sobre equinos de madera por José Enrique Delmonte Soñé


Lo importante de esos años
no fue la tarde que obligó
a retrasar la madurez
tampoco los sobresaltos
en medio del asombro
ni las continuas lecturas
de galaxias repetidas
no fue el destino escogido
imbuidos de escozor
ni la complejidad de lo simple
que moraba en el entorno
ni la certeza de esa voz
sometida a prueba
Lo importante no fue
la grandeza de los miedos
cuando nos sabíamos
vulnerables al tiempo
ni la secuela de conquistas
sobre equinos de madera
ni la ampliación de los afectos
asentados en lazos
Lo importante…
apenas lo que queda

© José Enrique Delmonte Soñé

Sobre libélulas, por José Enrique Delmonte Soñé



Cuando por fin llegas a la arista
reconoces que has tocado el cosmos
¿te das cuenta que es casi un arrecife?
se parece tanto a esos bordes 
entre la bondad y la incertidumbre
la tocas y sientes la peligrosa ansiedad 
de dividir los antes
¡ah! emites ese grito 
en medio de la nada que
 se queda flotando a la espera 
de algún hueco de escape
¿ha valido la pena atravesar la densidad 
montado en las alas 
de la única libélula sin miedo 
que confió en ti?
lo sientes y te estremeces 
es la primera vez que tu corazón gira
hacia el lado inverso
¿dónde ha quedado el ojo 
que podía ver el color turquesa?
te convences que este es el vacío
ese instante de las cosas plegadas 
sobre sí mismas
y ves las palabras que piensas 
suspendidas en la punta 
de la raya imaginaria del ahora
no sabes qué hacer 
con tanta extravagancia posible
y te cae una gota en la cara
que te humedece la memoria
y te acerca al abandono de lo absurdo
ya ves el turquesa en tu mano
y sabes que retornas al lugar 
donde el vacío se expande 
y las libélulas ríen

©José Enrique Delmonte Soñé

domingo, 3 de diciembre de 2017

Crónicas a la colmena de Belié Beltrán, en los ojos de José Carvajal


Belié Beltrán es una de las voces emergentes de la literatura dominicana contemporánea. Sorprende cómo en este poemario con título de novela de no-ficción viaja con el dolor en una maleta para recrear en ciudades extranjeras, que visitó recientemente, la imagen de la adolescente que ocupa un lugar especial en su memoria. Amiga del poeta, Cristi Celeste falleció a los 15 años de edad en un inexplicable accidente; ahora respira tímidamente en estos versos claroscuros nombrada como «la niña» de San Francisco de Macorís, ciudad del nordeste de República Dominicana donde Belié y ella protagonizaron encuentros y caminatas que dibujaron tardes para una eternidad de leyenda.

Son poemas que mezclan el dolor irreversible por la pérdida a destiempo de la amiga y un discurso cargado de referencias históricas, de imágenes bien logradas y de inquietudes contemporáneas que dan al poeta una voz que sin duda trasciende las costas dominicanas.

Cito:
«Los martes pasa por la ciudad el camión de la basura,
También en San Francisco los parques
Eran derviches giradores alrededor de las banquetas...» 
(pág. 33)

Y de otro poema:
«La niña de San Francisco no recibe ofrendas
Ni salvas,
Pero tiene dinosaurios y dragones
Hechos con gominolas:
Esta tarde la pantalla marca diez grados celsius,
Una niña raya con crayones sus talentos...»
(pág. 19)

Al parecer los textos fueron escritos en la ciudad de Santo Domingo y en Estados Unidos: Florida (Miami, Jacksonville y San Agustín), Michigan (Marquette) y Washington DC.

______
«Crónicas a la colmena» fue publicado en noviembre de 2017 por Últimos Monstruos Editores, de Santo Domingo, Rep. Dom.

JOSÉ CARVAJAL

viernes, 13 de octubre de 2017

RETORNO AL HOMBRE

Francesca Woodman

¿Y el hombre?
Si, esa forma forma regular del todo,
espíritu y microbios...
Ese mismo que puso la priemra piedra de la base
y la última teja del tejado,
el que sacó su cabeza en fiebres redentoras,
el que comió del pan amargo y tragó lágrimas,
mientras en su pecho se cocían,
mejores, sus hijos y los hijos de sus hijos...

Ese ha de contar,
pero no le tiréis delante cosas materiales,
no levantéis ante su frente sin nubes
y sus manos pecadoras
decididas murallas de prejuicios y cal y piedras.

Respetadle,
no es el gusano que pide podridas hojas y sombras,
no,
es el hijo descarriado que Dios amó
que busca la perdida senda
y sangra y llora,
mientras sobre sus hombros se abren
encarnadas rosas,
y sus pies, heridos y cansados,
van enterrando los últimos delicados nardos.

No le insultéis con abstracciones,
quitadle la pesada cadena que lleva en la cintura,
dadle agua limpia,
luz que no hayan cernido sucias nubes,
polvo sin humanos huesos,
tierra que no hayan hollado
férreos y matemáticos corceles:
aflojadle junto a vuestro corazón,
llamadle hermano,
tratadle como al vagabundo pequeño
que añora no el consejo sabihondo
sino el cuento de hadas,
el muñeco que siempre está de pie,
la sombra generosa de Charlot
y los manjares sin cruces de merengue.

Llamadle hermano
y no miréis sus uñas
ni su camisa rota;
repetad su barba sucia
y sus palabras ligeras que se remontan a la nube y al ensueño;
repetad su llanto,
perdonad su triste continente;
en el nombre de los que sufren lo pedimos
nosotros los de la palabra hueca y torpe,
los que nos anudamos la corbata todas las mañanas
y tenemos el calor de la cabeza de los hijos
para comprender y serenarnos.

Que tu casa sea su casa,
donde hay un techo sobran lechos.
La tierra es madre común
y los hombres, sus bestias predilectas.

Pero que no se levanta un solo hogar,
ni uno solo,
en la tierra que envenenó la furia fría
de imbéciles irresistibles caballos
y que agotó de dulces posibilidades
el pie limpio y dadino del mercader.
En esas tierras no se da el hombre,
nace porque sos seres se aparearon
para desgracia suya y de los suyos.

Jóvenes, golpead con vuestros puños,
viejos, con el regatón de los bastones,
los monstruos con patas de bélicas orugas
y veréis que están cacíos y que si el hombre fuera cuerdo
se pudridían sobre la tierra
como las frutas venenosas,
como las aguas muertas.

© Héctor Incháustegui Cabral
1921-1979.

HÉCTOR INCHÁUSTEGUI CABRAL

"Con el advenimiento de Héctor Incháustegui Cabral, la poesía dominicana encauza sus inquietudes en un sentido universalista y social. Ya no es la mujer ni el amor lo que hace pulsar los plectros, sino el hombre, el hombre frente al paisaje, el hombre de vivir y de pensar, y su pensamiento. La poesía, que hasta entonces era una cantinela, -con las ligeras excepciones mencionadas-, deviene rugido, imprecación, enjuiciamiento y no es simple halago verbal, ni espejo, sino denuncia y esperanza. Sin duda, la transformación no hubiera sido posible sin el POSTUMISMO, que es el punto de arranque de la intención humana en nuestra literatura. Pero, las preocupaciones, por decirlo así, varían. En un caso, el de D. Moreno Jiménez, el impulso es místico, contrariamente a lo que mueve la observación psicológica de Héctor Incháustegui Cabral hacia el patriotismo sin patrioterías.

Su poesía tiene sabor bíblico, como el de Walt Whitman, pero no está saturada de la alegría pánica de éste, más bien conlleva un irónico pesimismo, a lo T. S. Elliot, aunque no recuerda la poesía de uno ni de otro. Está inspirada en el hombre como ser social, sin desentenderlo, sin embargo, de su remoto origen divino. Es una poesía dura, agria, seca. Un monólogo constante dirigido por cuanto rodea al poeta, sea montaña, pájaro, carroña, ensueño, incomprensión, desaliento, río, pueblo, nube..."

Enrique Eusebio. "Desde la presencia del mar, hasta el centro de la vida". Santo Domingo, Universidad Autónoma de Santo Domingo, 1973 56p.

VEINTITRÉS



CADA QUIEN ARRASTRANDO SU CADENA
cada quién en su celda con barrotes
y pájaros y flores y niños y campañas.

Cada quién con su noche,
cada quien con su día,
cada quién con sus sueños y dolores,
y mirar entre los hierros suspirando,
cocer en silencio el alimento
y mentir y llorar, tapiarse los oídos,
silbar cuando en la tarde llueve,
no querer levantarse en la mañana
cuando araña en la puerta la rutina
y la cárcel del mundo se llena
de las voces que piden,
de las voces que dan,
de las flores del odio,
del olor de la tierra que pare,
del color de la yerba que muere,
de la carne marchita,
de la carne galana,
de los gritos que afila
el ángel del amor;
de los gritos que apaga
el ángel del amor,
de la lluvia que cesa,
del dolor que no pasa
de los ojos con nubes,
de la boca con fuego.
Cada quien en su celda
con barrotes de hastío,
cada quien sin mañana,
cada quién sin olvido,
cada quién en silencio
aunque suenen campanas,
cada quien en su noche
aunque esplenden los días,
cada quién apagado
aunque arda su entraña,
cada quién en el mundo
y saberlo vacío
sin relojes ni soles
ni montaña con luna
ni una mano que apriete
ni una boca que hable
enfrentada al futuro.

©Héctor Incháustegui Cabral
1912-1979 /Baní. República Dominicana

NO TODO EL TIEMPO ES OCTUBRE



Para Elena Mena, mi madre muerta que nació un octubre.

Omar Messon


No todo el tiempo es octubre, y puede ser,
Que entre las ramas resecas del corazón nublado
Nazca reverdecido el aroma de un octubre en cada flor,
En cada resquicio de un sol de donde surge
la indeleble memoria de tu adiós;
Puede ser, sin predicciones ni augurios,
Que oculto tras el beso de madres que guarnecen
en el camerino oculto de aquel lado del telón,
aparezcan otoños pendientes en las hojas
donde se balancean los rítmicos efluvios de tu ser;
no todo el tiempo es octubre, y puede acontecer,
que en cada algarabía del tiempo nazcas tú,
porque el nacer es una ola que se inventa
en cada vuelta prodigiosa del reloj.

©Omar Messon

sábado, 7 de enero de 2017

ELEGÍA por José Enrique Trinidad


En el espacio infinito
del dolor sorprendido
estoy disminuido,
Margara flor y dolor.

Diciembre dolor y dolor.
Quizás y sin quizás
este pueblo desangrado
que hizo brotar tus lágrimas
no sepa de tu ausencia.

Sin ti tres soledades quedan.
Y el aire que quema y quema.

Sonrisa y sol se pierden en tu día. En tu noche.
En mi alma encanecida lloro tu pena y la mía.

Ahora que vivo tu muerte busco la libertad de tus ojos.
Ahora que vivo tu muerte busco la última victoria, tu victoria.
La absoluta pureza de tu canto, nuestro canto.
La total extensión de tu alegría, esperanza de tanta patria
oscura y perseguida.

Ya no serás sueño
sólo un poco mar
una canción:

Muchacha
“se me alarga la esperanza
cuando me tocan tus manos,
muchacha.

Con esa sonrisa tuya
que me recuerda la patria.
Muchacha, muchacha.
la sangre como torrente
estalla al centro del cuerpo.

Muchacha larga. Horizonte.
Vida misma y hasta muerte.
Muchacha, muchacha.

Y te me enredas adentro,
como raíz de cayena,
muchacha larga, horizonte.
vida misma y hasta muerte.
Muchacha, muchacha.

Muchacha
quiero sentir correr la lluvia
por mi cuerpo
y bañarme en el sol que nace de tus manos.

Me quiero estremecer
ligándome a tu pecho,
que te apoyes en mi hombro
recorriendo las calles
que hoy nos piden libertades.

Te me vuelves vida misma
y te me vuelves canción,
ganando sabor a tierra,
fertilizando el sudor.

Te me enredas muy adentro,
como raíz de cayena,
muchacha larga,. Horizonte,
vida misma y hasta muerte.
Muchacha, muchacha, muchacha…”

©José Enrique Trinidad

lunes, 28 de noviembre de 2016

MI PROFESOR BERGSON por Concepción Fulcar


MI PROFESOR BERGSON

Una mañana muy clara
Llena de un sol radiante
Me fui a la Universidad
A recibir enseñanzas.

Al llegar hasta mi aula
Me recibió un profesor
Llamado Bergson Rosario
Con mucha preparación.

Es entusiasta y alegre,
Dinámico e innovador
Dirigiendo a los maestros
A la nueva educación.

Es Berson un gran maestro
Creativo y siempre eficaz
Dando clase a educadores
Con mucha capacidad.

Usa metodología acorde
al tiempo nuevo que corre
para aplicarla a los niños
y ampliar sus conocimientos.

Dice mi profesor Bergson
que en la nueva educación
toda la lengua española
sufrió una transformación.

Él exhorta a los maestros
a usar recursos de textos
y la buena redacción;
verás que en muy poco tiempo
tendrá buena producción.

Hoy se lo expreso en poesía
con mucha sinceridad
que me gustó su taller
y me capacitó más.

Dios le bendiga maestro,
Dios le ayude a continuar
esa obra tan bonita
que es el arte de enseñar.

©Concepción Fulcar

viernes, 19 de agosto de 2016

Temblor de la espera de Taty Hernández Durán o la soledad petrificada




Víctor Bidó

El poema nada puede esconder. En él se fraguan las verdades que aún no hemos contemplado. Esta maquinaria verbal es como un oráculo en la que el verso dice con las palabras y, a su vez, oculta otras. Esas otras son más trascendentales que las evidentes. Entonces, el poeta no miente, a pesar de él mismo. La gran poesía es subversiva por ser veraz. La imaginación revela lo recóndito del ser.

En esta ocasión me enfrento a la lectura de: Temblor en la Espera de Taty Hernández Durán. Muy conocida por su trabajo poético y por su famoso espacio cultural: Festival de Poesía en la Montaña que se celebra anualmente en Jarabacoa. Poetisa, gestora cultural y abogada. Este poemario es muy interesante porque revela una zona prefigurada en los poemas que, sin embargo, su ámbito está fuera de ellos. Veamos.

Xiguapa Maga del Subsuelo es un poema a dos voces, la que se describe, como personaje mítico, pero, a su vez, sirve de fuente de soledad en la otra  confluyendo en un mismo sendero. Lo mítico encarna en el ser concreto para exaltar la percepción animista—sujeto. En tal sentido, el subsuelo podría interpretarse lo vital contenido en la voz lírica. Ambas comparten el mismo espacio: el cuerpo. Comparten ese oscuro espacio ahí.

La Xiguapa (Ciguapa) es reconocida porque vive en comunión con la naturaleza y cuando no: la naturaleza misma. En este poema no se necesita descubrir, sino sentir la diana del amor desconocido. La leyenda de la ciguapa dice que cuando ella conoce un hombre (amante) se aferra  hasta morir, si es necesario, si se aleja éste.

La mujer dice siempre: “Soy una más en esta red fuera de tiempo”, es su medio ambiente natural. Este soy es ajeno al de la Xiguapa, aunque no hay separación. En otro momento, nos dice:

” Ella es agua, /Agua vida, /A veces turbia, /A veces clara, /A veces tibia, /A veces hielo/A  veces luna,/ A veces sol”.

Ella fluye en sus distintos estados. Ambas voces se contienen, una en la otra. Teniendo en cuenta la diferencia, una habita en el sueño y la otra en la realidad. La del sueño adquiere ese aspecto misterioso que se manifiesta en la diurna. Mientras una ansía dormir, la otra se yergue en un cántaro vacío. Las dos no pueden compartir en mismo ámbito, aunque sí el mismo estado errante de soledad.

Balada de un Cuerpo

En este poema el cuerpo es observado por la pendiente del sueño. De hecho, la contemplación es impersonal, pero lo que de él es embriagador,  se atisba como un anhelo difuso en la futuridad.

“El fuego vigilante del deseo/ Recorre el cuerpo”

Es decir, la pasión  del cuerpo está paralizada. La moral? No sabemos. Ese algo, impregnado en la conciencia, no permite fluir el instinto, al final, ese algo puede ser una jaula. La entrega queda contenida en un mar petrificado. Este cuerpo duerme, pero en su aparente inmovilidad late, es decir, vive. No tiene una otredad complementaria. Hay un dolor subyugante en la frontera.

“En la lápida/ O desde la lápida?/ Tan sólo él sabe?”

¿Un cuerpo refugiado en un estado simbólico de la que no puede liberarse? Posee conciencia de estar ahí, a pesar de sus potencialidades erótica, salvo que “la rabia ennegreció / la fe / mientras se estremece.”

Para Taty la consumación del fuego nunca llega, quizás, el temblor sea la mejor definición  del miedo a Ser. Cierto, el miedo paraliza y se contenta con esperar la oportuna satisfacción en tanto el sueño sea su refugio. Desde él puede vigilar la posible consumación que eche por tierra la soledad. He aquí un problema de psicología freudiana. No existe la presencia del amor. Sin otredad no puede consumarse el amor, en cualquier sentido.

Poemas de buena estructuración. Versos límpidos que no mienten. En cierta forma, si temblamos ante lo que se espera: temor ante al furor vital que no está sujeto a nuestras cristalizaciones.

http://www.listindiario.com/ventana/2016/08/18/431772/temblor-de-la-espera-de-taty-hernandez-duran-o-la-soledad-petrificada

sábado, 30 de enero de 2016

EROTISMO y Plural Unicidad en Lourdes Batista

Por Leopoldo Minaya

No tanto a los dioses -a veces, por lo demás, esquivos al enfrontar su etérea sexualidad- sino a los hombres, que la llevan a cuestas demostrada en el hecho innegable de las generaciones, cabría preguntar si esa sugestión natural (esa “tendencia cósmica”) por el goce y el deleite, la sublimación y la perpetuidad, no constituye también, en esencia íntima, una inteligencia, una audacia, un instinto sapiencial.
¿Qué códigos secretos se hilvanan, qué oscuros símbolos, para mantener la especie humana sobre la Tierra, oscilando abiertamente entre la nuda sobrevivencia y la felicidad? ¿Cuál es el cometido de las formas, que incitan y arrastran y erotizan? ¿Y cuál el papel final del movimiento, que imprime a dichas formas armonía y variedad? Un desliz, un ángulo, un girar, un guiño… Planicies poderosas, protuberancias móviles; contracciones involuntarias, voluntarias poses: emblemas de eternidad, como la serpiente que se come su cola en las antiguas heráldicas.
¿De dónde arranca el poder fálico, y quién determina el diagrama en que desemboca?
“En la soledad de mi cama”, el primer libro de la poeta dominicana Lourdes Batista, es una incursión en el terreno prohibido, regado desde la antigüedad con aportes como el papiro de Turín, las disquisiciones de Luciano y las recomendaciones de Ovidio, entre otros. La obra, contenida en treinta poemas, desliza su trayectoria entre el contenido sugerido o fehacientemente sensual, la preocupación social y la especulación estética o existencial. Ejemplo de lo primero es esta declaración concluyente en la primera pieza (titulada, intencionalmente, “Piezas” para demostrar un desmembramiento en que cada parte del cuerpo actúa por cuenta propia hacia una salida necesaria):

“Mi sexo que me guía hacia la divinidad absoluta, me purifica, me encuentra y me coloca en el push-fit.”




…donde esta expresión inglesa, “push-fit”, denota el carácter trasnacional de la escritora, y a la vez alude a piezas de ensamble y desensamble que figuran la descripción visual o físico-mecánica de los órganos sexuales en el acto carnal.

Toda literatura es testimonio de su tiempo. Las censuras y prohibiciones a que el sexo -como realidad y como mito- se ha sometido desde siempre… ceden significativamente en los umbrales del Siglo XXI en una sociedad total permeada por la tecnología y las demandas de liberación, de participación y de igualdad. El auge del tema erótico, aunque a veces raye en el sensacionalismo, es una muestra. Pero todavía vivimos tiempos foscos. Una mirada ecuánime al punto de evolución de las civilizaciones nos revelaría lo que llamamos “modernidad” en un estado de sorprendente atraso en cuanto a justicia social y preferencias individuales, pero llegará la era u hora (parece más temprano que tarde) en que el cuerpo y sus naturales apetencias no serán vistos como motivo de vergüenza, inhibición o introspección, y se afirme la condición humana en su diversidad originaria, sin que tenga que callarse o esconderse.

Los motivos y temas que se derivan del erotismo y la sexualidad se encuentran, no obstante, regidos por criterios estéticos (siempre muy distintos de las opiniones y convenciones sociales) en la misma forma o manera en que participan los temas generales del arte y la literatura. Cuando se tocan con el genio y el talento, trascienden; cuando se abordan con tosquedad o impericia, se marchitan. Nosotros apostamos por la realización de un arte transparente que nos conmueva el ánima y alumbre nuestros corazones.

Notemos la forma delicada en que nuestra poeta Lourdes Batista comunica una solitaria dualidad, una aspiración del otro que se consuma en el “yo”:

Llegamos los dos a un camino sin salida.
Mi sexo te reclama, estoy perdida…
Te busco, no encuentro nada.
Sólo puedo ver mis manos vacías….

Y de qué manera indómita asume en los siguientes fragmentos su propia liberación, que es la liberación simbólica de las de su género:

Hoy me manejaré arriba, tendré un orgasmo, encontraré mi punto G, orinaré de pie...
Hoy seré auténtica, no miraré al qué dirán, hoy viviré mi vida.... Hoy existiré...

En “Efluvios”, Lourdes Batista, alcanza la plenitud de su expresión, momento de magia y sutileza: el relato poético desenreda un caudal vívido de sugerencias profundas y casi pueden tocarse el claror lunar y la cosmogónica substanciación:

Te poseí en una noche solitaria
donde solo me acompañaban los recuerdos .
Desterré tus temores,
esos que habitaban en la profundidad de tu infancia.
Absorbí tu soledad con mi boca de Venus…

Recorrí tu cuerpo habitado por fantasmas,
derramaste en mí tus sueños ...

La ternura se plasmó en tu piel
escalando montañas
alejando las sombras…

Inhalé en perfecta armonía de acordes
los efluvios de tu alma.
Me convertí en tu camino,
en la ruta que andarás de mi mano ….

Y con estos poemas de la soledad de su cama, Lourdes Batista se lanza a conquistar su merecido espacio particular en las letras dominicanas.
Como si interrogara con sus versos a la mujer, al hombre; a ella misma, y a su hombre; como si elaborara con su canto una exclamación inmensa que abarcara todas las épocas y todas las civilizaciones en un destello inmemorial de puridad ontológica. Como si dijera a viva voz, pero con la ternura privativa de su acento: “Nínive, Babilonia, Sardes, Roma, reflejo inmenso de la telaraña, yo creo en la audacia de la carne… y creo en su inteligencia soterrada… “

jueves, 26 de noviembre de 2015

Analogías en el libro MI INFIERNO…de Elsa Báez, su nueva producción poética. Por Eli Quezada

Eli Quezada
“Las puertas del cielo y el infierno son adyacentes e idénticas.” 
Nikos Kazantzakis.

Presiento que cuando la autora escribió estos versos estaba imbuida de esa angustia creativa de la que hablaba Edvard Munch, quien dijo: “'Y estoy viviendo con la muerte… “Y además que Elsa, se pregunta, al igual que él: ¿Hay espíritus?, y cito:
“Y la nostalgia que se mete entre las sábanas y me posee a la fuerza…“

Dice Jennet Tineo, en el prólogo a este interesante libro de poemas, lo siguiente: “La soledad es también la muerte desde ese infierno que Elsa Báez deja abierto en su poesía.”… Y no puedo estar más en consonancia con este enunciado expresado por la exquisita poeta Jennet Tineo.

Es más,  parto de este para hilvanar mis ideas con respecto al libro que gentilmente su autora me permite leer y analizar. Y no solo la soledad es muerte; sino que la vida es muerte, y es infierno… de modo que este parto literario nace de esos espacios autobiográficos o no, de esas fantasías o  no,  se van construyendo y destejiendo en esos trayectos de vida donde la muerte acecha, donde la soledad quiebra, donde existen ciertos paraísos luego de un empedrado  infierno: un destino, y cito:

“Esta soledad, inundada de pasos.
Que agita mi destino
y pellizca mis labios.”pp36


“la oscuridad salta y me quiebra.”pp22

Esa Báez

Mi infierno es una ruta poética de  vida que contiene  muerte y todo lo que se mueve entre estos dos polos. Es como un péndulo que va desde el nacimiento pasa por el desarrollo hasta llegar a la muerte. Y la poeta se mece entre esos instantes de alquimia, de magia. Unos de dolor, otros de espanto. Unos de soledad, otros de nostalgia y admiración…

Y cuestiones como la nostalgia, como el amor, como las creencias sincréticas, como la soledad, en fin, como la vida misma que es muerte, son materia prima para construir ese trayecto que es vida y muerte, que es dolor y gozo, que es amor y olvido, pero que se torna en infierno, muchas veces.

Y produce versos tan estéticamente bellos, como este que nos produce un inquietante placer, como si el dolor nos reconfortara, como si el fenómeno bella/bestia  nos ganara. Y lo sublime del horror nos causara cierto placer:

 “... Ese olor a tierra mojada y
la música gris que cae y se desangra.”  


Me golpeo contra las rocas de tus palabras
me enredo con las algas de tu suspiro.
Entre moretones y jadeos,
me arrastro
hasta alcanzar tus pestañas.
Allí descanso,
siento que de nuevo estoy viva.” pp 42

Pero la autora en ese trayecto de vida, se enfrenta a dolores propios y ajenos y este canto a su suegro es un himno al dolor:

“Esta oscuridad muerde las manos
trato de escapar
pero tanto llanto, tanto dolor me acorrala.
Como es posible que tanta gente duerma mientras todo se inunda?
Despierten al sol, para que llegue la calma”pp 57


En algunos versos se pueden apreciar ciertos elementos sincréticos que la autora inserta en sus versos:

“El altar son tus pupilas
que ordenan procesiones.
Los luases son los besos
que no logran escaparse.
Las divisiones son los instantes
en que te desdoblas y
los colores son las veces
que te encuentro sin llamarte“pp59

Y en ese infierno donde se avistan espacios y dimensiones paradisiacas se retratan los afectos y la autora nos regala versos de una redondez  y un ritmo que  muestran pericia y
‘savoir faire’ (saber hacer) su ars poética. Ejemplo es el siguiente poema dedicado a su madre.

“…Llegó la noche cargada de eclipses
Mientras buscaba iniciar el texto
Pero me di cuenta que tu inmensidad
No cabría en ningún verso”pp 69

Entonces, lo dicho, esta ruta infernal de la exquisita autora Elsa Báez, es ‘el camino donde andan los amantes,’ como diría el cantautor Danny Rivera, está minado de esas analogías como la vida misma, como la muerte, como el dolor… es la ruta de vida de los mortales que somos todos…donde como si fuera una carrera de relevo debemos jugar el juego de la vida que pueden ser juegos del hambre, o juegos de los sentimientos,  que unas veces nos hacen vivir un cielo, otras veces, un  infierno, y como una rueda sin dejar de ser o estar en un camino recto, nos toca recorrer, aprender, re-aprender, recomenzar. Y así dejamos la piel carbonizada, lacerada, herida para encontrarnos, unas veces con una luz tras el túnel, con un paraíso, quizás, a veces con nada.

O, mejor aún, con una producción poética de gran valor estético y humano… producto de ese saber reinterpretar esa realidad o esa fantasía que, obviamente, invitamos a leer.

Por Eli Quezada

Fuente:
http://lunadesalymiel.blogspot.com/2015/11/analogias-en-el-libro-mi-infiernode.html?m=1

viernes, 20 de noviembre de 2015

domingo, 12 de abril de 2015

Rodolfo Báez

Rodolfo Báez, Rancho Arriba, San José de Ocoa, República Dominicana, 14 de octubre, 1983. Es Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Ha escrito los libros: El Silencio de mi alma, Versos en arte menor, Poemas del abandono, Más versos en arte menor, Memorias, El regreso del hijo perdido, la hija del comandante, El crimen (un pacto de sangre), La Mejiquita, El hombre de los 100 corazones, Jaque a la dama y otros cuentos esperados, La última crónica del infierno y Cuando mueran los hombres (tesis de grado para optar por el título de Dios de materia). Sus textos narrativos aparecen en las antologías: Santo Domingo no problem, El fondo del iceberg, La conversación de los objetos y Sospecha colectiva. Desde el 2010, pertenece al Taller Literario Narradores de Santo Domingo. En los últimos años se ha inclinado por la literatura especulativa. Editora Tinta de Taller.






A veces Negro baja del campo

A veces Negro baja del campo y se mete entre mi desorden de libros e instrumentos. Para no sentirse tan perdida su alma inmensa me pide alguna simpleza; una película de Raymon y Miguel, un video de las carreteras más peligrosas del mundo… o cualquiera de esas cosas que nunca toco. Para no quedar mal me auxilio del Internet. Es el mayor de padre y madre, porque el viejo Colón fue fructífero como Rancho Arriba, donde se instaló.
Del almanaque heredó un nombre que contrasta con la liviandad de su alma. Wenceslao, dice el papel que debemos llamarlo, pero él siempre será Negro, el que amortigua con todo.
Durante el tiempo que pasa en mi madriguera aprovecha para preguntarme cosas que el campo le esconde. Él no lo sabe, pero en esos momentos lloro, pues me veo a mí antes de que me comieran estos libros.
Le pregunto por el viejo, las cosechas y los animales, mientras desenrollo el pan de batata que me envía la vieja (se llama Amantina, pero nunca le digo así. Su bondad no cabe en ese nombre).
Me pregunta por Luis, Lucy y los demás. No sé para qué, pues siempre me entero de todo último que él. Escuchándolo comparo la verticalidad de nuestras palabras y me inclino por las suyas, puras como el agua del campo. Caen suaves sobre el oído con un gorgoteo.
Si pudiera extender nuestros diálogos lo haría al infinito. Podaría las preguntas y respuestas planas que hago y musicalizaría sus versos sencillos.
Después de estos encuentros echo de menos a mi familia. Al despedirnos nos damos un abrazo flaco, como nos enseñó Colón. Entonces, deprisa, abro el libro de turno y comienzo el viaje.
Autor Rodolfo Baez


Mi amor es de lejos

A Rosaura Martínez

Mi amor está lejos, distante como Hermosillo. Sembrado en la tierra donde no crece el ruido. Por eso es puro, delgado como la línea que divide la genialidad de la locura.
Mi amor me quiere tanto que preña el WhatsApp  y Facebook con emoticones.
Por rato me pierdo en el cabello que se escapa de sus fotos, admiro sus ojos negros o el contraste que hacen con su piel delgada, carente de melanina. Sus labios son finos, como su risa. Encantan sin que te toquen, sin decir palabras.
Mi amor ama a la distancia las formas perfectas detrás del mar.
Me tributa besos de circuitos (saliva informática)… desintegra el alma en el teclado.
Mi amor es un orgasmo de palabras, una idea que existe sin prejuicios.
Mi amor vive lejos por un motivo, después será tan mío que me consumirá con las llamas de sus ojos. Entonces habrá desaparecido la era digital y los emoticones y esas emes prolongadas hasta el infinito (mmmmmmmmmmmmmmmmmmmm), representando cosas que no existían, mutarán en besos de agua.

No se precisará más… de aquella pasión volarán dos ángeles desnudos condenados al inmortal delirio de la felicidad.  
Autor Rodolfo Baez 

http://rodolfobaez.blogspot.com/

martes, 31 de marzo de 2015

De qué escribiré mañana Grisel Lerebours

Ureña Rib

¿De qué escribiré mañana
me preguntaba yo anoche
abrazando la almohada?

¿De algún néctar en derroche
o de la amarga retama?

¿De la sangre envenenada
de limones y de olivos 
o de hiedras y borrajas
de cabriolas y tiovivos
o de vueltas azaradas?

¿Del halago o el reproche?
¿De nacimiento o mortaja?

¿De qué escribiré mañana?

¿De la melindrosa luz
colada por la ventana?

¿O de la sombra que ahuyenta
el sueño en la madrugada
para tornar cama en cruz
insomnio, marea lenta,
que los recuerdos destraba?

¿Del sentir que aprieta el alma
con una cuerda tensada?

¿De qué escribiré mañana?

¿De pureza en las pupilas
o de miradas furtivas
tras descorridas cortinas?

¿De vuelo de golondrinas
o de flores estrujadas?

¿De bondades elusivas?

¿Del tremolar en el viento
de sollozo y de lamento
de muñecas o de espadas?

¿De continuidad del tiempo
o de las líneas truncadas?

¿De qué escribiré mañana?

¿Del tesoro en la tinaja?

¿De la alegría que ataja
o de la muerte que brota
cuando la promesa es rota
con la marcada baraja?

¿De la secreta armonía
entre humedad y sequía?

¿De la terquedad de estar 
para abonar y plantar?

¿O del correr y el huir
para la suerte burlar
y así el azar redimir?

©Grisel Lerebours 
31-03-2015

miércoles, 12 de noviembre de 2014

No callaré, poema de Nitín Troncoso






A ti, la ineluctable, rapaz
ojos avizores al acecho
esperando la próxima presa
no te pienso... ni temo... te espero.  

Y llegarás un día... cualquiera
sábado o domingo solitario
entre negras sombras de la noche
o en los albores de un nuevo día.

Cuando la lluvia al besar los prados
haga que broten las margaritas
o albas alfombras cubran de escarchas
los verdes pastos, mi hogar, mi aliento.

Calcine el frío desnudas ramas
o en un estío quemes mis huellas
tal vez agosto, diciembre, abril
pero te espero, sé que vendrás.

No habrá reclamos... llanto... me iré
llevo conmigo grandes amores
tiempos vividos, metas logradas
los sueños truncos, mi paz, mi fe.

¡Pero te advierto! Aun siendo polvo
no podrás nunca apagar mi voz
porque mis versos se esparcirán
hasta en las alas que porta el eco.

                               ©Nitín Troncoso-nov- 2014.

domingo, 12 de octubre de 2014

La ciudad donde habito

Río Ozama, foto: Acento.

La ciudad donde habito tiene un dolor muy viejo que circula en su sangre.
Le duelen los espejos,
y le duele hasta el aire
que respiran los ciegos.

Siete ríos* la surcan.
Siete simples misterios.
Siete manos de agua acarician sus pechos.

Siete siempre motivos.
Siete simples silencios.
Siete fuentes de vida.
Siete sombras y un sueño.

La ciudad donde habito tiene historias de piedras, de terror y de fuego
entre espadas, trabucos, portaviones y dueños.

Siete gestas y un mito.
Siete muertes y un duelo.
Siete altares sin dioses.
Siete amantes y un beso.

La ciudad donde habito tiene un mar, tiene un cielo.
Tiene calles y plazas.
Tiene novias y besos.
Tiene iglesias, pecados.
Tiene fin sin comienzo.

Tiene jueces, fiscales.
Tiene adioses sin tiempo.
Tiene angustias y escuelas.
Tiene un ojo y un verso.

La ciudad donde habito tiene un cansancio eterno,
una abulia, una enagua,
una cruz,
un te quiero.


Tiene siete razones.
Tiene siete luceros.
Tiene siete perdones.
Tiene siete remedios.

Siete sendas que parten.
Siete gotas de fuego.
Siete vírgenes muertas,
siete simples pretextos.

Tiene un cuándo y un grito.
Tiene pus y una hoguera.
Tiene un hambre de siglos.
Tiene ausencias y esperas.

La ciudad donde habito tiene una ruina vieja clavada en sus postales.
Siete ruinas y un verbo en el iris del ojo.
Siete ruinas de libros, poetas, mariscales.
Siete ruinas que ocupan palacios y cuarteles.
Siete ruinas de asombro, de escombros, de atabales
Siete ruinas en ruina en tan solo un enojo
Siete ruinas de verde.
Siete ruines verdades.

La ciudad donde habito habita en mis poemas,
se mudó a mi lenguaje.

La ciudad donde habito necesita de un sueño
que despierte sus calles.

Esta ciudad insomne que yo habito y me habita
se convirtió en mi canto,
y yo quiero cantarle.

©Luis Carvajal.


*NOTA: Los ríos del Gran Santo Domingo son:
1) Haina
2) Isabela
3) Ozama
4) Cabón
5) Yabacao
6) Tosa
y 7) Dajao
además de los arroyos Guzmán, Manzano, La Yuca y Cachón.
La ciudad cuenta con el curso subterráneo del Río Tamayo, pero centenares de pequeños cursos y decenas de cañadas también nos atraviesan o tributan en los cauces principales. LUIS CARVAJAL

Como un necio

Rubens


Embriagado de ancestros, 
de míticos recuerdos
y remotos derechos
herencia de los genes.
Torcido por la fuerza
de invisibles comandos.
Me alejé del hogar
que en tus carnes hallaba,
quise huir del edén
donde habita tu alma.
Recorrí mil caminos
procurando los sueños
que en equívocas rutas
neciamente inventé.
Y bebí de las aguas
amargas de mil fuentes
que no fueron propicias
para calmar mí sed.
Ahora que he regresado
al punto de partida,
con callos en el alma,
con las manos vacías;
no reservo coraje
para pedirte nada
que no sea la esperanza
de tu perdón un día.

©Arsenio Jiménez Polanco

Tú, siempre tú




Un velo de humedad
salobre sensación
se acomoda en mis ojos.
Perdida la mirada
dormida en lontananza
hurgar en su interior 
la presencia tangible
de una ilusión etérea.

Ver y no mirar nada.

De repente... el espacio
su envoltura cerúlea,
colisión de albas nubes
que entre abrazos se besan
en mágico romance
viajando hacia lo ignoto.
Navegar en sus cúmulos
obviando lejanías
es alcanzarte a  ti.

Misterios en el mar
olas que en su rumor
arrullan los corales
albergando en sus cimas
veloces hipocampos
galopando incansables,
en busca de sus ninfas.

Escrutar oquedades
y juntos descubrir
enigmas encerrados
en exóticos seres
que pueblan las regiones
de sus sinuosas aguas.

Y entrelazados ambos
observar los Tritones
soplar las caracolas,
escuchar las Nereydas
cantar sus melodías,
Orfeo con su música
acallando sirenas.
Y entre tanta utopía
estás tú, siempre  tú. 

© NITIN TRONCOSO. 12- 9- 14.

jueves, 6 de marzo de 2014

La jornada



Por Farah Hallal*

Al despertarse mordieron la calidez del pan,
así probaron la dulzura de abrir y cerrar
esas cortinas que cubren la textura del beso,
del soterrado beso,
del absuelto beso
que vaga por el matinal
camino de la sábana.
Se levantaron y echaron a rodar
una nueva jornada,
así contaminaron los elevados pasos de este día.
Con el olor de la tinta
que imprimen las malas noticias
perturbaron los pensamientos
que parten el tiempo
con el silábico ritmo de los relojes,
con la gracia exhumada del instante.
Se echaron, entonces,
sobre la tierra como semillas
cayendo sobre el tiempo,
ese tiempo tendido como una coordenada,
ese tiempo redondo como un objeto agridulce,
como una fruta mitad justo a tiempo y mitad todavía.
Se comieron las uñas con la testarudez de las doce,
así se bebieron el cielo y las nubes de su estampado,
se endulzaron la boca con el amargo de una gárgara,
se bebieron los ríos que hacían sonar la redondez del mundo
como una campanilla,
se bebieron la música de los cantores
que ofician misa en las copas de los árboles
y se arroparon de pies a cabeza
con la sabiduría del día que baja como un niño

temeroso que sigue el inevitable cauce del tobogán.


*Farah Hallal. (10 de septiembre de 1975, Salcedo, República Dominicana). Poeta, narradora, editora y publicista. Ejerce gestión y activismo cultural. Animadora a la lectura y la escritura. Fundó y dirigió la revista infantil Revulú. Actualmente, coordina la comunidad colaborativa Y también soy palabra. Obras publicadas: Sol infinito (edición de autor, 1995), Una mujer en caracol (Ángeles de Fierro, 2009) y Sábado de ranas (Alfaguara Infantil, 2013), Borrándome poemario. Recientemente obtuvo el Premio infantil y juvenil El Barco de Vapor de la Fundación SM (República Dominicana), con su novela "Un adiós para mamá".

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